El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) investiga una sofisticada red de estafadores que se aprovechan de personas inmersas en procesos migratorios, las despojan de sus ahorros y provocan que algunas sean deportadas, a raíz de un informe de ProPublica que indica que las denuncias de este tipo de fraude se duplicaron durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.

Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la subagencia conocida por perseguir delitos internacionales como la trata de personas, solicitó información sobre casos específicos descritos en el reportaje, incluído el de una mujer que, temerosa a las redadas migratorias de Trump a nivel nacional, recurrió a alguien que creía que la ayudaría a conservar su estatus legal. Después de que los estafadores se quedaran con su dinero y le hicieran perder una cita en la corte, la mujer fue deportada a Nicaragua.

Ese ha sido uno de los miles de casos en los que los estafadores han atraído a sus víctimas por medio de publicaciones en redes sociales y las han sometido a falsas audiencias judiciales y otros pasos que parecen trámites oficiales, cobrándoles grandes sumas de dinero en el proceso. Ahora, el gobierno federal está intensificando sus esfuerzos para rastrear estas estafas, según fuentes involucradas en la investigación.