Tras dos tiroteos mortales ocurridos con pocos días de diferencia, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) suspendió temporalmente los intentos de arrestar a inmigrantes indocumentados deteniéndolos en sus vehículos. Posteriormente, el presidente Donald Trump pareció socavar esta medida con una publicación en redes sociales.Según un análisis de The Washington Post, las recientes muertes —en Houston y Biddeford, Maine— se encuentran entre al menos 17 tiroteos contra automovilistas perpetrados por agentes federales de inmigración desde el inicio del mandato de Trump, hace casi 18 meses.
Seis personas, entre ellas dos ciudadanos estadounidenses, han muerto en estos tiroteos, en los que participaron agentes del ICE, del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos y de Investigaciones de Seguridad Nacional. Estos incidentes se han vuelto más frecuentes a medida que la administración intensificó la aplicación de las leyes de inmigración, con el objetivo de realizar 2 mil arrestos diarios en las últimas semanas. Solo en julio, agentes del ICE se vieron involucrados en tres tiroteos, todos durante controles de tráfico. El ICE investigó tres casos en los que un agente disparó un arma de fuego bajo cualquier circunstancia entre octubre del 2023 y septiembre del 2024.










