Actualizado Viernes,

julio

07:47En los enormes pabellones del West Bund de Shanghai ha arrancado este viernes una carrera tecnol�gica que va m�s all� de construir el modelo de inteligencia artificial m�s potente o el robot humanoide m�s sofisticado. Mientras m�s de un millar de empresas exhiben los �ltimos avances en IA, el verdadero mensaje de la Conferencia Mundial de IA (WAIC) de este a�o lleg� desde el escenario principal. All�, el presidente Xi Jinping inaugur� el mayor escaparate tecnol�gico del pa�s con un discurso que confirm� una ambici�n cada vez m�s evidente: que Pek�n no solo aspire a competir con Estados Unidos en este sector, sino tambi�n a liderar la definici�n de las reglas con las que el mundo gobernar� esta tecnolog�a. La presencia de Xi, que por primera vez inaugura personalmente este evento, elev� la WAIC desde una feria industrial hasta un acto de Estado. En un momento de creciente rivalidad tecnol�gica con Washington, el l�der chino present� la IA como una "oportunidad hist�rica" y defendi� un modelo basado en el c�digo abierto, la cooperaci�n internacional y el intercambio tecnol�gico. Frente a un escenario internacional cada vez m�s fragmentado, Xi insisti� en que el desarrollo de la IA no debe convertirse en un monopolio tecnol�gico reservado para unas pocas potencias, sino en "un bien accesible para todos los pa�ses", especialmente para el llamado Sur Global. Ese discurso resume la estrategia que Pek�n lleva tiempo construyendo. Si durante la primera fase de la revoluci�n de la IA China parec�a concentrada en reducir la distancia con EEUU en modelos de lenguaje y capacidad de computaci�n, ahora intenta abrir un segundo frente: el de la gobernanza internacional.Su propuesta m�s ambiciosa es la creaci�n de la llamada Organizaci�n Mundial de Cooperaci�n en Inteligencia Artificial (WAICO), un organismo internacional impulsado por China que pretende coordinar est�ndares, cooperaci�n t�cnica y desarrollo conjunto entre los pa�ses participantes. El acuerdo fundacional fue firmado esta semana por 29 naciones, con Shanghai como futura sede permanente. Seg�n palabras de los funcionarios chinos, el organismo "permitir� democratizar el acceso a la IA y evitar que unas pocas potencias controlen una tecnolog�a estrat�gica".La propuesta china choca con las aproximaciones de Washington y Bruselas. EEUU ha apostado por mantener el liderazgo tecnol�gico mediante una fuerte inversi�n privada, el dominio de las empresas punteras y las restricciones a la exportaci�n de chips avanzados hacia China, mientras defiende que una regulaci�n excesiva podr�a frenar la innovaci�n. Europa, por el contrario, ha situado el �nfasis en la regulaci�n, los derechos fundamentales, la transparencia y la responsabilidad jur�dica de los desarrolladores.China, se�alan algunos analistas, intenta situarse en un punto intermedio. Reivindica una regulaci�n internacional, pero rechaza que �sta quede definida exclusivamente por Occidente. Su mensaje consiste en presentar la IA de c�digo abierto como una herramienta para reducir la brecha tecnol�gica entre pa�ses ricos y en desarrollo, al tiempo que denuncia los bloqueos tecnol�gicos y las restricciones comerciales impuestas por Washington. La WAIC re�ne este a�o m�s de 1.100 compa��as y alrededor de 3.000 productos tecnol�gicos, con m�s de 300 presentaciones mundiales. Los principales desarrolladores chinos exhiben una nueva generaci�n de grandes modelos de lenguaje -entre ellos Qwen, de Alibaba; los nuevos modelos de Tencent, SenseTime, MiniMax o Moonshot AI- que cada vez recortan m�s distancias respecto a sus competidores estadounidenses.La apuesta ya no se limita al chatbot: los fabricantes muestran agentes aut�nomos capaces de ejecutar tareas complejas, asistentes integrados en tel�fonos m�viles, sistemas para programaci�n, investigaci�n cient�fica y una nueva generaci�n de robots humanoides que vuelven a convertirse en las grandes estrellas de la feria. La autosuficiencia tecnol�gica tambi�n ocupa un lugar central. Las restricciones estadounidenses al acceso a los chips m�s avanzados de Nvidia han acelerado el desarrollo de un ecosistema completamente nacional. Empresas como Huawei exhiben sistemas de computaci�n capaces de entrenar modelos de IA utilizando procesadores propios, mientras numerosos fabricantes chinos desarrollan toda la cadena tecnol�gica, desde los semiconductores hasta el software. Pero la creciente influencia china tambi�n genera inquietud fuera de sus fronteras. Varios gobiernos occidentales observan con preocupaci�n que Pek�n pueda utilizar la gobernanza internacional de la IA como un nuevo instrumento de influencia geopol�tica, del mismo modo que hizo anteriormente con las infraestructuras, las telecomunicaciones o el comercio digital. Sus cr�ticos temen que los est�ndares promovidos por China incorporen una visi�n m�s favorable al control estatal, a la supervisi�n gubernamental y a modelos menos exigentes en materia de protecci�n de datos, privacidad o libertad de expresi�n.Tambi�n existe recelo sobre la expansi�n internacional de los modelos abiertos desarrollados por compa��as chinas. Mientras Pek�n los presenta como herramientas accesibles para democratizar la IA, algunos analistas occidentales advierten de que esa difusi�n podr�a aumentar la dependencia tecnol�gica de numerosos pa�ses respecto al ecosistema chino y ampliar la capacidad de influencia de sus grandes empresas tecnol�gicas. China rechaza esas acusaciones y sostiene que la verdadera amenaza reside en la fragmentaci�n tecnol�gica y en los bloqueos impulsados por EEUU.