No hace falta salir de casa ni gastar mucho dinero para disfrutar con tus hijos en vacaciones: un poco de imaginación basta Los mejores recuerdos del verano no siempre requieren grandes viajes: a veces empiezan en casa.Oscar Wong (Getty Images)¿Aún faltan muchos días para volver al colegio y ya has agotado todas las ideas de planes con niños? Pues aquí te dejo 25 planes más, baratos y fáciles, para pasar buenos momentos con tus hijos en estas semanas de calor. Si se te ocurren más y también quieres compartirlas, nos leemos en los comentarios.Montar un museo casero llenando todas las paredes con dibujos con celo. Si quieres motivarlos, deja que cobren una entrada simbólica a los familiares y vecinos que lo visiten.Hacer la ruta de las mejores tortillas de patata en vuestra zona y votar la mejor. Pocas motivaciones hay mejores para movilizar a la familia. (Aunque en verano, mirad bien cómo la tienen expuesta y refrigerada).Contemplar un amanecer o un atardecer desde un lugar con buenas vistas (y, ya de paso, intentar que os salga alguna foto buena).Construir una cabaña en el sofá del comedor y vivir allí todo un día.Organizar un cine casero con palomitas preparadas en la sartén o en el microondas y las películas de tu infancia, ochentera o noventera. A ver si a tus hijos les entusiasman tanto como a ti. (Según la edad que tengan tus hijos y las películas, comprueba antes la calificación por edades, que en nuestra época era un poco relajada).Organizar una sesión de karaoke con vuestras canciones preferidas (en cualquier servicio de streaming musical te salen las letras, aunque seguramente en tu casa ya se las saben de memoria).Asistir a un entrenamiento o a un partido que se dispute en el típico polideportivo abierto. Si no los conoces, puedes apoyar a los dos equipos.Salir a llenar el mundo de pompas de jabón (o al menos, hasta que se les caiga el tubo con la mezcla y se pongan a llorar).Ir al mercado a ver, oler y experimentar la compra con la proximidad de toda la vida. Es sorprendente la cantidad de niños que tienen uno cerca y no han entrado nunca.Organizar un show casero de habilidades y talentos artísticos. Todo lo que han aprendido en el cole y en las extraescolares lo pueden exhibir ahora ante familiares y amigos sin tener que soportar a los otros padres que te tapan la visión mientras graban con su móvil.Aprender a hacer sombras chinescas en tu casa, y después inventarse un cuento para contarlo e ilustrarlo con las sombras.Hacer el cambio de armario (cuántos tenemos aún los abrigos en el perchero) y montar un desfile con la ropa que vamos a guardar o a donar.Comprar una postal y enviarla a los amigos, pero experimentando con los niños la búsqueda de sellos y de buzones, que antes del email y del WhatsApp también nos comunicábamos.Seáis fans de Masterchef, Chicote o The Bear o no, podéis montar un restaurante casero, donde por un día los niños serán los chefs y los camareros y vosotros os limitaréis a disfrutar (y a limpiar después todo el caos). Si dejáis buena propina, seguro que quieren repetir el juego.Crear aviones de papel con mensajes bonitos y lanzarlos a los vecinos para alegrarles el día.Probar experimentos científicos en casa, como el clásico volcán de Coca-Cola y caramelos Mentos. Por muy poco dinero tendrás un rato de ciencia y curiosidad… y también un rato posterior de limpieza.Preparar un spa casero relajante con masajes, mascarillas naturales, música tranquila… A malas, con que sea una siesta encubierta también te sirve.Escribir, maquetar e imprimir un periódico familiar, con los titulares más destacados de vuestro verano y con fotazas donde salgáis felices (o con las muecas más grotescas, que eso siempre les hace más gracia).Crear un collage con revistas y periódicos para dejaros mensajes bonitos).Prepararse un mensaje para el verano del futuro, montando una cápsula del tiempo con los objetos más destacados de este verano. (Si no queréis enterrarla, que siempre es un lío y no todos tenemos jardín, un altillo o estante alto de la cocina también sirven.)Ir a las típicas fiestas populares y gratuitas de verano, las que tienen juegos, música, decoraciones… y miles de personas sudadas buscando plan desesperadamente como vosotros. Si os gustan esas fiestas, ideal. Si os agobian, así disfrutaréis más de vuestra casa al volver.Inventar un código secreto familiar y preparar mensajes que no puedan ser descifrados por los demás. Montar una búsqueda del tesoro dentro de casa, que no solo pueden esconderse los huevos de Pascua. Si preparas pistas y acertijos, los tendrás un buen rato entretenidos. Y así, mientras buscan, van encontrando todos los juguetes que tienen y a los que no hacen caso desde hace semanas.Con cartulinas gigantes, pintar el mural del verano entre todos. O uno por semana. Con linternas y buenos libros, organizar una noche de lectura bajo las sábanas (si el calor lo permite... y tu presbicia también).Archivado EnNiñosPadresMadresHijosParentescoFamiliaInfanciaSociedadNiñasCrianza hijosVeranoOcioMuseosPlayasPelículasVacacionesPaternidadHumorCreatividadOpinión