La voracidad china por el oro avanza sobre áreas protegidas y afecta a zonas indígenas y afrodescendientes

Three Gold Coins Company, una empresa minera de capital chino, solo tuvo que esperar 41 días para que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo le otorgara este 16 de julio tres concesiones que, juntas, suman 114.500 hectáreas para la explotación de oro, entregadas de manera exprés, y que afectan a comunidades indígenas protegidas por las leyes del país centroamericano. Esta concesión es parte de un patrón que las organizaciones ambientalistas han documentado: según el Atlas de concesiones mineras —presentado el 14 de julio por la Fundación del Río— hasta junio de 2026 el régimen había entregado 84 concesiones a 22 empresas de capital chino, las que abarcan más de 1,2 millones de hectáreas, el equivalente al 10% del territorio nacional de un país de poco más de 130.000 kilómetros cuadrados.

Dos días antes, el 14 de julio, otra concesión minera entregó 60.610 hectáreas más: la empresa Global Group, representada por el canadiense Thomas Ernest McGrail, cedió dos concesiones a Plantel Central Nicaragua, S.A. Uno de esos lotes, llamado Muy Muy, se ubica sobre territorio indígena de la zona central del país, protegido en teoría por ley contra estas industrias extractivas. Pero la “fiebre del oro” que el régimen Ortega-Murillo ha impuesto en Nicaragua en los últimos años, sobre todo entregando concesiones a empresas chinas, ha trastocado la propiedad comunal de los pueblos originarios del país.