Será clave, sin duda, que estas acciones logren transmitir continuidad institucional o una ruptura efectiva con las prácticas anteriores. 17 de julio, 2026 - 00h00Es una muy buena noticia para el país que exista un plan de seguridad estructurado y proyectado a las diferentes esferas del convivir nacional, con metas de largo alcance, como el que acaba de presentar el Gobierno de Daniel Noboa. Pero será mejor noticia aún que ese plan, que ha demandado mucho análisis y discusión, empiece en corto plazo a mostrar resultados tangibles, y evitar que sea otro manual de buenas intenciones, lo que en buena medida dependerá tanto de la gestión como de la comunicación eficaz y oportuna.El concepto de “acción unificada” del que habla el plan señala que todas las instituciones del Estado deberán coordinar esfuerzos para enfrentar las amenazas contra la seguridad, lo que es coherente. Acierta al considerar que el crimen organizado no solo representa un problema policial: es una amenaza multidimensional que afecta la economía, las instituciones públicas, la gobernabilidad, la infraestructura crítica y el desarrollo nacional. Pasar la planificación estratégica de la Secretaría de Seguridad al Ministerio de Defensa es subir el nivel de atención al problema de la inseguridad, que sin duda requiere eficiencia y constancia en la gestión. Más aún si se piensa atender en paralelo a sectores de salud y educación, así como a los servicios públicos, programas de empleo y proyectos destinados a reducir la vulnerabilidad de los jóvenes y las comunidades frente a las organizaciones sociales, todos ellos muy expuestos a la violencia en sus diferentes facetas.PublicidadEs un plan que reconoce que las cárceles se convirtieron en centros de coordinación de organizaciones criminales y plantea una reforma integral del sistema, con su modernización tecnológica que lo empareje con lo que ya se hace en otros países en los sistemas de vigilancia y control. Será clave, sin duda, que estas acciones logren transmitir continuidad institucional o una ruptura efectiva con las prácticas anteriores. Solo ahí la ciudadanía confiará, tras evaluar si realmente estamos frente a una nueva estrategia o simplemente ante una reformulación de lo que ya existía. (O)Publicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?