OpiniónEl comportamiento de perdedores y ganadores en el período entre las elecciones y la inauguración presidencial será determinante para el porvenir.PROFESOR UNIVERSITARIO, UNIVERSIDAD DE OXFORD, REINO UNIDO16.07.2026 22:01 Actualizado: 16.07.2026 22:01 Saber perder y saber ganar son en política dos grandes principios sobre el comportamiento exitoso de las democracias.Ambos han sido resultado de largos y dolorosos, hasta traumáticos, procesos de aprendizaje. Reflejan madurez social que deben proyectar los líderes de los partidos en disputa. No marchan, sin embargo, en trayectorias lineales. La historia está llena de ejemplos de quiebres y retrocesos.Hoy vivimos uno de esos momentos críticos en la vida global de la democracia.En su cuna moderna, en 2020, el entonces presidente Trump cantó fraude y dejó el poder como mal perdedor, mientras el mundo atónito seguía las escenas de abierta rebelión de sus seguidores en el Capitolio. Trump se abstuvo de atender la inauguración de Joe Biden, el primer presidente saliente sin cumplir con el simbólico acto de transferencia pacífica del poder desde 1869.Hoy, de regreso en la Casa Blanca, Trump sigue negando la derrota de 2020. Si no dio entonces muestras de saber perder, tampoco hay indicios de saber ganar —manejar el triunfo con magnanimidad—.En Colombia somos espectadores de una película parecida, aunque algunos de sus protagonistas principales suscriban ideologías opuestas. Hablar de crisis no es alarmismo: el comportamiento de perdedores y ganadores en el período entre las elecciones y la inauguración presidencial será bastante determinante para el porvenir del próximo cuatrienio. Hasta ahora, los augurios no son promisorios.¿Qué significa saber perder y saber ganar?Hoy, en Colombia estamos ante un escenario de perdedores que no saben perder y ganadores que no han aprendido a ganar. Saber ganar en política es un arte que exige mucha sabiduría.Existe una literatura bastante extensa sobre lo que los expertos han bautizado “el consentimiento del perdedor”, comentada varias veces en este espacio. Responde al interrogante formulado por Adam Przeworski: “¿Cómo explicar que los derrotados en las elecciones acepten sus resultados y continúen participando en el juego democrático en vez de subvertirlo?”.Mi texto preferido en el tema es el producido por Christopher J. Anderson y un grupo de colegas, para quienes lo que explica que la democracia “funcione y persista no es tanto el buen éxito de los ganadores como la moderación de los perdedores”.El ejemplo más temprano de “buen perdedor” en Colombia lo dio Francisco de Paula Santander tras las elecciones de 1836-37, comentado también en esta columna.Había sido una campaña reñida y disputada que tuvo que ser resuelta por el Congreso. El candidato “oficial” perdió. Santander aceptó la derrota. Y recibió en la Casa de Gobierno al presidente entrante, José Ignacio de Márquez, después de la ceremonia inaugural en el Congreso. El día anterior le había escrito al general Herrán, un enemigo político: “Mañana pondré en práctica el principio de la alternancia sancionado por la Constitución”, con la esperanza de que la práctica se afianzara por el porvenir de la “patria”.El “consentimiento del perdedor” ha sido mucho más estudiado que el comportamiento de los ganadores. Este sería secundario para Anderson y sus colegas, como se ha anotado.Hay razones para dudarlo. La experiencia del gobierno de Márquez así lo sugiere. Los santanderistas (ya se llamaban liberales) se sintieron insultados y perseguidos, sobre todo por los amigos de Márquez en la provincia. La persecución contra el general Obando, el candidato oficial derrotado, fue el último detonante de una guerra civil de serias proporciones.Hoy, en Colombia estamos ante un escenario de perdedores que no saben perder y ganadores que no han aprendido a ganar. Saber ganar en política es un arte que exige mucha sabiduría, sobre todo cuando el triunfo está sostenido en mayorías de margen mínimo. Ello exige más cautela y responsabilidades para quienes ostentarán el poder. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.