Buenos Aires volvió a ser una fiesta. Más de 30 mil hinchas se reunieron en el Fan Fest de Plaza Seeber, en Palermo, y desataron una euforia total tras la histórica remontada de la Selección argentina, que venció 2 a 1 a Inglaterra y se metió en la final del Mundial. El domingo, la Scaloneta buscará su cuarta estrella frente a España.

El estallido de alegría se vivió sobre Avenida Sarmiento y Avenida Del Libertador, frente al Monumento a los Españoles, donde miles de personas siguieron el partido en una pantalla gigante desde el mediodía. Entre abrazos, banderas y cánticos, la ilusión de una nueva vuelta olímpica de la mano de Lionel Messi se apoderó de la City porteña, que desde temprano empezó a teñirse de celeste y blanco. El operativo incluyó pantallas de gran formato, sonido envolvente y un dispositivo de seguridad reforzado para acompañar a una multitud que no dejó de crecer.

El momento de mayor tensión llegó cuando Inglaterra se puso en ventaja y el silencio se apoderó por unos minutos de la plaza. Pero la reacción del equipo, con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez sobre el final, desató una explosión de júbilo que se replicó calle por calle en distintos puntos de la Ciudad, con bocinazos y banderas colgadas de los balcones.