Dallas (EE. UU.) (EFE).- Las selecciones de España y Argentina, vigentes campeonas de Europa y América, tendrán este domingo su ‘Finalissima’ en el marco más incomparable de todos, el Mundial, por la hegemonía actual del balón, 114 días después de la fecha prevista para aquella cita, que fue suspendida por la guerra de Irán, entre controversias por no encontrar ni fecha ni sede alternativa.

Desatado el conflicto bélico en la zona, por los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, que respondió con el lanzamiento de misiles a otros países de la zona con bases estadounidenses, el atractivo encuentro, camino del Mundial, no pudo jugarse el 27 de marzo en Catar, tal y como estaba sellado en el contrato.

No hubo acuerdo para trasladarlo a otro lugar en otra fecha, entre la UEFA y España, por un lado, y Argentina y la CONMEBOL, por otro. Cada una dio sus explicaciones, después de llegar a un punto muerto que hizo imposible la disputa del encuentro que se ha retomado desde 2022 entre los campeones de América y de Europa y cuyo vigente titular es Argentina. El 15 de marzo se hizo oficial la suspensión del partido.

Sin ‘Finalissima’

El organismo europeo habló de “decepción” y enfocó a que “las circunstancias y el momento” privaron “a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Catar”.