Mucho antes de que Lionel Messi y Lamine Yamal fueran dos de los grandes nombres del fútbol mundial, ambos protagonizaron un encuentro que pasó completamente desapercibido. Ocurrió en 2007, durante una sesión fotográfica organizada con fines solidarios, cuando el delantero argentino sostuvo en brazos a un bebé de apenas seis meses sin imaginar la historia que se escribiría años después. Aquella imagen, que hoy se ha convertido en una de las más recordadas entre los aficionados al fútbol, nació dentro de una iniciativa impulsada por UNICEF, la Fundación FC Barcelona y el diario 'Sport'. El objetivo era elaborar un calendario benéfico cuya recaudación contribuyera a financiar proyectos destinados a proteger los derechos de la infancia en los países más desfavorecidos. Fotografía realizada por Joan Monfort -colaborador gráfico de AP- de Lionel Messi en 2007 bañando a Lamine Yamal bebé para un calendario benéfico. (EFE / Joan Monfort) La sesión tuvo lugar en los vestuarios del Camp Nou y reunió a varios jugadores del Barcelona con niños seleccionados para participar en el calendario. Entre ellos se encontraba Lamine Yamal, que llegó al proyecto siendo un bebé. El azar quiso que compartiera escena con un joven Messi, entonces de 20 años, mientras ambos participaban en una fotografía en la que el argentino aparecía bañando al pequeño junto a su madre. El fotógrafo Joan Monfort recordó años después que todo fue fruto de "una casualidad de la vida", según recoge 'UNICEF'. También explicó que nadie podía imaginar entonces el recorrido que tendrían ambos protagonistas. La imagen permaneció prácticamente olvidada durante años, hasta que el padre de Lamine Yamal la compartió en redes sociales acompañada de la frase "el comienzo de dos leyendas", provocando una rápida difusión. Fotografía realizada por Joan Monfort -colaborador gráfico de AP- de Lionel Messi en 2007 bañando a Lamine Yamal bebé para un calendario benéfico. (EFE / Joan Monfort) La iniciativa formaba parte de una colaboración iniciada entre UNICEF y la Fundación FC Barcelona para promover los derechos de la infancia a través del deporte. Según explica la organización, el calendario destinaba parte de sus ventas a financiar proyectos dirigidos a niños y niñas en situación de vulnerabilidad, una labor en la que Messi también mantendría un papel destacado años más tarde como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF. El propio Lamine Yamal reconoció posteriormente que desconocía la existencia de aquellas fotografías hasta que su padre se las mostró. Según explicó, la familia nunca las había hecho públicas porque no quería alimentar comparaciones con Messi. Con el paso del tiempo, aquella imagen dejó de ser únicamente el recuerdo de una campaña solidaria para convertirse en el símbolo de un encuentro irrepetible entre dos generaciones del fútbol, un instante que comenzó como una simple casualidad y que hoy ocupa un lugar destacado en la memoria de los aficionados. Mucho antes de que Lionel Messi y Lamine Yamal fueran dos de los grandes nombres del fútbol mundial, ambos protagonizaron un encuentro que pasó completamente desapercibido. Ocurrió en 2007, durante una sesión fotográfica organizada con fines solidarios, cuando el delantero argentino sostuvo en brazos a un bebé de apenas seis meses sin imaginar la historia que se escribiría años después.