16/07/2026 a las 13:24h.

Marc Cucurella está en un momento muy dulce de su carrera. El próximo domingo juega la final de la Copa del Mundo 2026 contra Argentina, un partido que se convertirá en uno de los más importantes de su trayectoria, sea cual sea el resultado. A este hito suma el orgullo de haberle parado los pies la Francia, Bélgica y Portugal, entre otros grandes equipos del mundo; y de tener en el horizonte su aterrizaje en el Real Madrid.

Hay pocos chicos de Alella (Barcelona) o de 28 años que se puedan sentir identificados con esta situación. En el plano familiar, el defensa también vive un caso extraordinario. Tiene tres hijos con su pareja, Claudia Rodríguez, y uno de ellos, el mayor, Mateo, tiene autismo.

El pequeño de 7 años nació en 2019 y desde una edad temprana mostró síntomas de esta neurodivergencia. Con un año de vida se le diagnosticó un Trastorno del Espectro Autista (TEA) de nivel 1. Cucurella y Rodríguez se adaptaron a esta exigencia y, desde entonces, han ayudado a visibilizar el autismo en las redes sociales y la prensa deportiva.

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