Hiram Bingham III es lo más parecido que puede haber a Indiana Jones. Para lo bueno y para lo malo. Estadounidense nacido en Honolulu, donde sus ancestros habían sido misioneros, enseñó la historia de Latinoamérica en Harvard, Princeton y Yale cuando el vecino del norte no le prestaba demasiada atención a esta región. En una expedición que organizó en 1911 buscaba Vilcabamba, una de las grandes capitales incas, y acabó encontrando el Machu Picchu en julio de 1911. Ya no había reyes incas, sino dos familias de agricultores que aún usaban un canal de ­riego de la milenaria civilización. ­Estudió científicamente el enclave, pero también se llevó muchas antigüedades, por lo que se le ha considerado expoliador. Tuvo que pasar un siglo para que Yale empezase a devolver, en el 2012, esos tesoros a Perú.