Durante más de seis décadas, Grupo TGT ha construido de forma discreta uno de los mayores negocios queseros de España. Lo hizo primero como importador, después como distribuidor, más tarde como fabricante y, en los últimos años, a golpe de inversiones para reforzar su capacidad industrial. El siguiente paso ya no podía darse solo. La integración de TGT dentro de la neerlandesa Royal A-ware marca la entrada del líder español del queso en la gran liga europea.La operación, pendiente todavía del visto bueno de las autoridades de competencia, llega cuando la compañía con sede en Viladecans supera los 470 millones de euros en facturación. Su plan estratégico contemplaba alcanzar los 600 millones en un plazo de cinco años, pero ese objetivo ha quedado superado por los acontecimientos. “Ahora podremos ser más ambiciosos”, resume Sergi Ballell, director general del grupo TGT.TGT cuenta con 1.200 trabajadores y 15 plantas de producción propiasEl sector lácteo europeo atraviesa desde hace años un intenso proceso de concentración. Las grandes compañías buscan ganar tamaño para mejorar su capacidad de negociación, asegurar el acceso a la materia prima y competir en un mercado cada vez más globalizado. En ese contexto, seguir siendo líder en España no era suficiente.“A nivel español somos grandes, pero a nivel europeo tenemos un tamaño pequeño o mediano, y en el sector se está produciendo un fenómeno de concentración. Eso nos hizo plantearnos la necesidad de crecer con un grupo”, explica Ballell.Royal A-ware responde precisamente a ese perfil. La empresa neerlandesa, nacida en el 2010 de la integración de dos históricas compañías familiares queseras, facturó 4.400 millones en el 2025 y se ha convertido en uno de los grandes grupos lácteos europeos. Su actividad va mucho más allá del queso. Controla buena parte de la cadena de valor, desde el aprovisionamiento de leche hasta la fabricación, maduración, corte, envasado y logística de productos lácteos.La operación permite ganar músculo industrial y comercial y garantizar la materia primaEse control de la cadena constituye uno de los principales atractivos para TGT. El acceso a la leche se ha convertido en un asunto estratégico para toda la industria. El cierre progresivo de explotaciones y la presión sobre los costes obligan a las empresas a garantizarse el suministro. “Es importante asegurarnos la materia prima porque el sector ganadero no pasa por un momento fácil en Europa”, afirma Ballell.La complementariedad entre ambas empresas ha sido clave para la operación. Royal A-ware incorpora una compañía consolidada en España y Portugal, con más de 35.000 puntos de venta y quince fábricas propias en las que se producen varios quesos con denominación de origen. TGT, por su parte, gana acceso a una estructura industrial mucho mayor, especializada en variedades como el Gouda y el Edam, además de plantas altamente automatizadas y capacidad para desarrollar nuevos productos.El grupo resultante multiplicará su facturación agregada a 4.870 millonesLa operación también abre nuevas oportunidades comerciales. Hasta ahora, la internacionalización de TGT avanzaba de forma gradual. Integrarse en Royal A-ware le permitirá utilizar la red comercial del grupo neerlandés para introducir sus productos en nuevos mercados europeos.Como parte del acuerdo, el hasta ahora propietario único de TGT, Teodoro García –hijo del fundador–, pasará a formar parte del consejo de supervisión de Royal A-ware y se incorporará al accionariado, que pasará a estar controlado por tres familias empresarias. TGT, por su parte, seguirá operando de forma autónoma desde España, manteniendo su estructura y su equipo directivo. También sus 1.200 empleados. “Esta operación está hecha para crecer, no para reducir estructura”, concluye Ballell.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales
Grupo TGT, el líder catalán de los quesos, salta a Europa
La integración en el grupo neerlandés Royal A-ware crea un gigante del sector lácteo






