Científicos en un laboratorio avanzado estudian la hibernación humana en una cápsula experimental, con datos cerebrales y planes de viajes a Marte en las pantallas. (Imagen Ilustrativa Infobae)Los viajes espaciales de larga duración enfrentan desafíos descomunales para la supervivencia humana. La hibernación sintética aparece como la mayor novedad científica que podría modificar radicalmente el futuro de la exploración espacial, según revelaron fuentes de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA). Investigaciones recientes exploraron cómo inducir un estado de reposo profundo que reduzca el metabolismo, limite el daño físico y psicológico, y permita a los astronautas soportar meses de encierro y radiación en su viaje hacia destinos lejanos como Marte.PUBLICIDADEl concepto de hibernar a humanos, inspirado en la capacidad natural de animales como osos y ardillas, avanza desde el terreno de la ciencia ficción hacia el laboratorio. De acuerdo con la ESA, la posibilidad de que las tripulaciones espaciales entren en una animación suspendida ya es objeto de experimentación y debate entre científicos de todo el mundo. El desafío es doble: replicar las ventajas metabólicas y regenerativas de la hibernación animal y hacerlo de forma segura en personas que nunca evolucionaron para ese proceso.El principal obstáculo de los viajes espaciales de larga duración reside en la salud y el bienestar de la tripulación. Los efectos negativos de la microgravedad y la radiación, sumados a la escasez de recursos y el confinamiento extremo, ponen en riesgo la vida de los astronautas. PUBLICIDADLa hibernación, según sostienen expertos de la NASA, podría ofrecer una solución integral: bajar el ritmo metabólico, disminuir el consumo de oxígeno y limitar el daño tisular. Durante ese proceso, los animales dejan de comer, no sienten hambre ni sed y su metabolismo se reduce al mínimo.“Proteger a los humanos de la radiación en el espacio es un gran desafío. Todavía no hemos encontrado un escudo eficaz. Podría transformar por completo el futuro de los viajes espaciales”, explicó Christiane Hahn, responsable de investigación en biología espacial de la ESA.PUBLICIDADEl astronauta de la Agencia Espacial Europea Paolo Nespoli en su saco de dormir a bordo de la Estación Espacial Internacional (NASA/ESA - EFE)