División en el pleno extraordinario de este jueves en la Cambra de Comerç de Barcelona, que vivirá una de la votaciones más tensas de este último mandato. El comité ejecutivo, el máximo órgano de gobierno de la institución presidida por Josep Santacreu, aprobó la semana pasada un acuerdo para ampliar de 2 a 10 las llamadas sillas de plata y ahora es el plenario quién deberá decidir si acepta o no esta medida. Lo que está en juego son el número de vocalías que van ligadas a una aportación económica voluntaria y que históricamente han ocupado grandes corporaciones relevantes en la economía catalana. La candidatura independentista Eines de País –que ganó las elecciones de 2019 y perdió las de 2023 contra Santacreu– se opone, igual que la patronal catalana Pimec.A día de hoy, estos dos asientos están ocupados por CriteriaCaixa y el RACC, pero hasta 2019 existían 14 sillas de plata. Entonces fue cuando Eines de País las redujo al mínimo que exigía la ley porque consideraba que daban un peso excesivo a las grandes empresas, ya que estas no las votaban los empresarios barceloneses, sino que se obtenían mediante una subasta económica. Precisamente, durante el anterior mandato, Naturgy, Hoteles Catalonia y Abertis dejaron sus escaños de pago en el pleno por el malestar con el rumbo que estaba tomando el organismo.Actualmente, las dos únicas sillas de plata están en manos del holding CriteriaCaixa y el RACCActualmente, hay 52 de los 60 asientos del pleno de la Cambra que se escogen por sufragio, ya que, además de las dos sillas de plata, hay seis vocalías reservados para las patronales catalanas, que se reparten de manera igualitaria entre Foment del Treball y Pimec, con tres cada una. En caso de que se apruebe por mayoría esta nueva clasificación de vocalías, solo se votarían directamente 44 de ellas. Aun así, la medida no se aplicaría de forma inmediata. De hecho, se decide esta modificación en el tramo final del primer mandato de Santacreu porque sería efectiva en las próximas elecciones de la Cambra, previstas para 2027.La aritmética de la votación no está clara: Eines de País tiene 21 miembros del pleno y Pimec cuenta con tres, pero también hay vocales que forman parte de la candidatura de Santacreu (Va d’Empresa) que son a la vez miembros de la patronal catalana de las pymes. Es el caso de Emili Rousaud, fundador y consejero delegado de la comercializadora Factorenergia. El empresario ha sido uno de los interlocutores, junto al vicepresidente de la Cambra y presidente de Fluidra, Eloi Planes, que han intentado calmar las aguas en la negociación interna de esta polémica medida. En este sentido, podría haber más votos díscolos de los evidentes que inclinaran la balanza hacia los opositores en el pleno de este jueves. De todos modos, fuentes conocedoras de los entresijos del debate apuntan que el comité ejecutivo de la Cambra no habría llevado la medida a votación si no estuviera segura que esta tirará hacia adelante.Los detractores de este cambio critican que dará demasiado peso a las grandes corporacionesDesde la institución, consideran que, ampliando a 10 las sillas de plata, el pleno será más representativo y englobará tanto las pymes como las grandes empresas. Cabe recordar que también hay corporaciones como el Banc Sabadell, los aparcamientos Saba, el proveedor de componentes de la automoción Ficosa o los supermercados Ametller Origen que tienen asiento en el pleno porque salieron elegidos en sus epígrafes.Las sillas de plata se consiguen pagando una aportación anual mínima de 75.000 euros, que puede ser mayor según lo que pujen los aspirantes. En el pasado, las habían ocupado empresas como Deloitte, Indra, PwC, Damm o Mediolanum.Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).
El debate de las sillas de plata calienta el pleno de la Cambra de Barcelona
Pimec y Eines de País se oponen a ampliar a 10 los asientos de pago del pleno







