Maël Le Lagadec ha desafiado de nuevo la retirada de la cruz instalada en la cima del Aneto. El joven montañero francés ha vuelto a ascender la montaña más alta de los Pirineos para colocar una nueva cruz de madera, esta vez con adornos metálicos y con el nombre de la montaña tallado en la madera, y ha lanzado un mensaje a quienes la retiren: “Volveré tantas veces como haga falta para reinstalarla. Puedo hacerlos sufrir”.

El alpinista ha reabierto así una polémica que va más allá del simbolismo religioso y sitúa el foco en la protección ambiental del macizo de la Maladeta, el que mayor altura alcanza de los Pirineos y que se encuentra dentro del espacio protegido Parque Natural Posets-Maladeta.

Fuentes del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón han asegurado a elDiario.es que no tienen previsto sancionar al montañero por volver a instalar la cruz de madera en la cima del Aneto. Consideran que “al no ser una edificación de obra” no existe “ningún problema” con la cruz y añaden que “no hay normativa que lo impida”.

No obstante, la cima del Aneto se encuentra dentro del espacio protegido Parque Natural Posets-Maladeta, cuyo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), concretamente su artículo 13, establece que “cualquier señal ajena al propio parque, que se ubique fuera de las zonas de uso general, deberá contar con autorización del órgano ambiental competente”.