¿Por qué todos hablan de una hamburguesa triple en redes sociales? El tema explotó luego de que se difundiera la anécdota de un internauta, que compartió su historia de una fallida primera cita a ciegas. Todo empezó cuando el usuario castillaneando, originario de Venezuela, relató en un video de TikTok una salida ocurrida hace aproximadamente cuatro años. La mujer de su cita pidió una hamburguesa triple en la que fue su primera y última salida.Para el hombre, este acto “marcó un antes y un después” en su manera de ver a las mujeres. “Porque hay que entender que existen mujeres sanas y mujeres bandidas”, reflexionó.PublicidadAparentemente su desazón ocurrió cuando la mujer en vez de comer en un sector popular como él había sugerido, fueron a un restaurante de su elección. No obstante, le concedió el cambio, porque él se consideraba un “caballerito complaciente, un hombre buenito”. Pero su acompañante lo sorprendió con el pedido de la triple hamburguesa, en vez de permitir que él elija primero lo que iba a comer.“Yo sé que muchas personas dirán que eso no convierte a nadie en interesada, pero para una primera cita no está bien visto, al menos así lo vemos muchos hombres”, justificó el hombre que se identifica como Luis Miguel Castillo. Entonces decidió de inmediato concluir que no eran compatibles y no contactarse más.Castillo explicó que, para él, el pedido no fue el único aspecto que le incomodó. También aseguró que durante gran parte de la cena la joven permaneció pendiente de su teléfono celular. Para el internauta, la actitud de la mujer al pedir la triple hamburguesa le comunicó que ella buscaba en él un “sugar daddy”. Y que él a sus 37 años, en ese entonces, no estaba dispuesto a serlo por una mujer de 27. Que los hombres que sí desean serlo tienen baja autoestima, a su parecer.PublicidadPublicidadAunque el video ya no está disponible en su cuenta, se puede ver en otros sitios donde ha sido replicado. Mientras tanto, el usuario está recibiendo comentarios en otras de sus publicaciones, sobre el tema. Lo han tachado de tacaño, “princeso”, machista, limitado de recursos. Y él les está respondiendo a los que más puede. Otros han tomado el tema con mucho humor y lo han convertido en la cereza de publicaciones cómicas. Entre esas personas está el influencer colombiano Beta Mejía, pareja de la comunicadora ecuatoriana Alejandra Jaramillo. “Nooo, cómo te vas a poner así por una hamburguesa triple, por lo que sea... Mujeres, por eso tengan mucho cuidado con quien salen por ahí. Esos son de los que todavía viven con la mamá... Tenga mucho cuidado con eso mi niña”, comentó Mejía.Hay otros le dan la razón a Castillo. No es su primer post de esta naturaleza, pues tiene otros contenidos predicando sobre las mujeres “bandidas” y “chulas”, o de “mejor estar solo” que con mujeres interesadas. No son de corte humorístico, emplea las etiquetas de relaciones sanas, psicología, relaciones tóxicas. Y esos posts acumulan miles de ‘likes’.Pero la historia no termina allí. La mujer aludida se ha identificado como Kerstin Guenther y su versión también se ha viralizado. Porque el algoritmo de las redes sociales no deja nada a medias. Ella aclaró que no conocía previamente a Luis Miguel Castillo, pues la cita había sido organizada por su madre.“Yo no sabía quién era el muchacho. Ese día él me escribió para recogerme y cuando llegamos al sitio vi que era la ‘calle del Hambre’. Había demasiada gente, mucho ruido y el ambiente no me gustó. Yo simplemente le dije que allí no quería comer. Incluso le comenté que, si él prefería quedarse, yo podía tomar un taxi e irme para mi casa sin ningún problema”, explicó en primer lugar.Según Kerstin, fue el propio hombre quien le pidió que escogiera otro restaurante, lo que coincide lo que él contó. Pero a decir de ella, nunca lograron mantener una conversación, sintiendo que definitivamente no habían logrado conectar. Y con eso explica su atención al teléfono.Publicidad “Saqué el celular porque prácticamente no había conversación. Después de comer me llevó a mi casa y antes de bajarme me dijo que no quería volver a salir conmigo porque yo no era lo que estaba buscando. Yo simplemente le respondí que estaba bien y me despedí”, recordó.Pero la sorpresa mayor fue el ‘story time’ (relato digital) que él hizo evocando su cena. “Entonces yo me pregunto: ¿para qué me invitaste a cenar? ¿Qué querías que pidiera, un vaso de agua? Una mujer interesada te pide una casa, un carro o dinero; no una hamburguesa que perfectamente puedo comprarme yo sola. Lo que me pareció fue una actitud bastante tacaña”, puntualizó.Por lo pronto, el tema sigue dando de qué hablar. (E)