OpiniónLa transformación ocurre cuando sabemos qué problema queremos resolver y utilizamos las herramientas con criterio para generar valor.15.07.2026 22:01 Actualizado: 15.07.2026 22:01 La inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad cada vez más presente en nuestra vida cotidiana y en la manera como trabajamos y tomamos decisiones. Un estudio de Microsoft sobre las tendencias que están transformando el trabajo encontró que el 76 % de los líderes empresariales en Colombia están considerando contratar nuevos roles especializados en inteligencia artificial. La cifra muestra que la conversación ya no se limita a la tecnología: hoy se traduce en decisiones concretas sobre talento, capacidades y nuevas formas de trabajo.El avance global confirma esa tendencia. McKinsey & Company señala que el 88 % de las empresas encuestadas ya usan IA de forma regular en al menos un área. Sin embargo, cerca de dos tercios todavía no han comenzado a escalarla en toda la organización y apenas un pequeño grupo logra impactos significativos en el negocio. La conclusión es clara: adoptar IA es cada vez más común; convertirla en transformación real sigue siendo el verdadero desafío.Y es que el solo hecho de incorporar inteligencia artificial no transforma, por sí solo, una compañía. El cambio ocurre cuando las organizaciones desarrollan la capacidad de utilizarla con criterio, integrarla en sus decisiones y orientarla hacia objetivos que generen valor para el negocio y para las personas a las que sirven.En medio de la velocidad con la que avanza la tecnología, es fácil comenzar por la herramienta y no por el desafío. Para las organizaciones orientadas al servicio, más allá de preguntarnos qué tecnología incorporar o qué proceso automatizar, deberíamos responder primero una pregunta relevante: ¿qué necesidad de nuestros clientes queremos comprender o resolver mejor? La innovación adquiere sentido cuando nos permite conocerlos mejor, simplificar su relación con las empresas y ofrecer respuestas más oportunas.Es necesario combinar tecnología, conocimiento del negocio, capacidades humanas y responsabilidad en el uso de estas nuevas herramientas.Este enfoque es especialmente importante en el sector financiero. El Cambridge Centre for Alternative Finance, de la Universidad de Cambridge, reportó en 2026 que el 81 % de las entidades financieras encuestadas ya adoptan IA en algún grado y que el 52 % utiliza activamente sistemas de IA agéntica en funciones como detección de fraude, análisis de crédito y atención al cliente. Son avances relevantes, pero también recuerdan que la confianza, la gestión del riesgo y la responsabilidad deben estar en el centro de cualquier transformación.La Ocde también muestra que la adopción empresarial avanza con rapidez, aunque de manera desigual. En los países con información disponible, la proporción de empresas que reportó utilizar herramientas de IA pasó del 8,7 % en 2023 al 20,2 % en 2025. Pero las grandes empresas triplican en adopción a las pequeñas y algunos sectores avanzan mucho más rápido que otros.Esa transformación exige preparar a los colaboradores. El Banco Interamericano de Desarrollo ha estimado que cerca de 84 millones de empleos en América Latina están expuestos a la IA en el corto plazo, entendiendo exposición no como desaparición automática de puestos de trabajo, sino como la posibilidad de que una parte importante de sus tareas sea automatizada, transformada o realizada de una manera distinta. La respuesta no puede ser el temor, sino la formación: aprender a formular mejores preguntas, interpretar información, cuestionar resultados y reconocer tanto las posibilidades como los límites de la tecnología.A medida que el acceso a la inteligencia artificial se amplíe, la diferencia entre las organizaciones no estará simplemente en disponer de estas herramientas, sino en la capacidad de convertirlas en mejores decisiones, mejores servicios y relaciones más relevantes con sus clientes. Para lograrlo es necesario combinar tecnología, conocimiento del negocio, capacidades humanas y responsabilidad en el uso de estas nuevas herramientas.La tecnología puede ampliar capacidades y acelerar procesos, pero la transformación ocurre cuando sabemos qué problema queremos resolver y utilizamos las herramientas con criterio para generar valor. Esa es, a mi juicio, la verdadera inteligencia detrás de la IA.* Presidente de Porvenir(Lea a todos los columnistas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.