Un equipo de arqueólogos descubrió<b> 18 tumbas de los periodos ptolemaico y romano</b> en la antigua ciudad de<b> Marina el-Alamein</b>, en la costa mediterránea de Egipto, donde halló 24 lenguas de oro, un altar funerario con un singular diseño y otros objetos que ofrecen nuevas pistas sobre las creencias en torno a la vida después de la muerte.El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto informó que las tumbas, ubicadas a unos <b>100 kilómetros al oeste de Alejandría</b>, datan de entre los años 322 a.
C. y 395 d.
C.
Once de ellas fueron excavadas a gran profundidad, mientras que las otras siete se encontraban más cerca de la superficie.Entre los hallazgos más llamativos figuran<b> 24 láminas de oro con forma de lengua</b>, objetos funerarios que, según las creencias del antiguo Egipto, se colocaban en la boca de las momias para permitir que los difuntos hablaran con los dioses y recitaran fórmulas sagradas durante su paso al más allá, especialmente ante el juicio del dios Osiris.Una de esas piezas presenta la forma del <b>Ojo de Horus</b>, un símbolo ampliamente asociado con la protección y utilizado en el antiguo Egipto para alejar el mal.Los investigadores también encontraron un altar de ofrendas cuya base fue tallada para asemejar una “<b>puerta falsa</b>”, un elemento característico de la arquitectura funeraria egipcia que simbolizaba el vínculo entre el mundo de los vivos y el de los muertos, a través del cual el difunto podía recibir espiritualmente las ofrendas de sus familiares.Sin embargo, especialistas consultados por <i>Live Science</i> pidieron cautela sobre esta interpretación. <b>Algunos consideran que el altar podría representar el jeroglífico de “ofrenda” </b>o incluso tratarse de una estructura inacabada cuyo aspecto recuerda al de una puerta falsa.El yacimiento también reveló un sarcófago de granito de unos 2,5 metros de longitud, cuya tapa permanecía intacta al momento del descubrimiento.












