Espa�a da un ejemplo del valor del trabajo en equipo frente al individualismo de las grandes estrellas."Nos enfrentamos a la mejor selecci�n del mundo, pero enfrente ten�an al mejor equipo del mundo". As� es como el seleccionador espa�ol, Luis de la Fuente, explic� la contundente victoria de Espa�a frente a Francia que le vali� el pase a la final del Mundial. En boca de un gur� del management, las palabras de De la Fuente se traducir�an en una lecci�n de liderazgo corporativo: "Acumular talento no basta". La verdadera ventaja competitiva radica en saber transformar las capacidades individuales en inteligencia colectiva.Ya lo dec�a Jorge Valdano en su libro Los 11 poderes del l�der (Conecta): "El poder del vestuario es el poder del equipo. Y el �xito del equipo se manifiesta cuando el rendimiento colectivo es superior a la simple suma de talentos". Con el mismo manual de gesti�n en la mano, De la Fuente ha demostrado que una cosa es reunir a los mejores profesionales del mercado y otra muy distinta conseguir que trabajen como un equipo.Francia lleg� al encuentro con una formidable acumulaci�n de talento individual y una alineaci�n integrada por rutilantes estrellas. Espa�a desafi� las pron�sticos y respondi� con una estructura colectiva capaz de controlar el espacio, administrar el bal�n y presionar de manera coordinada para reducir el impacto de las estrellas rivales.Tras el partido, De la Fuente destac� la unidad, la humildad, la ausencia de egos y el compromiso incluso de los jugadores que no hab�an participado directamente en el encuentro. M�s all� de una t�ctica sobre el terreno de juego, hablaba de una cultura de trabajo.Sobre el terreno de juego, la selecci�n respondi� a una pregunta que obsesiona a los gur�s del management desde hace d�cadas: �por qu� determinados grupos compuestos por profesionales extraordinarios rinden por debajo de sus posibilidades, mientras que otros, aparentemente menos brillantes, consiguen resultados excepcionales? Un grupo de estrellas no siempre es un equipo. La respuesta parece sencilla. Incluso evidente. Pero es tentador dejarse eclipsar por el brillo de las estrellas. No es raro que se entienda la contrataci�n de talento como una operaci�n aritm�tica. Si se incorporan profesionales extraordinarios, el resultado deber�a ser una organizaci�n extraordinaria. Sin embargo no siempre es as� y los gur�s insisten en que las capacidades individuales no siempre se suman. En determinadas condiciones se neutralizan, compiten entre ellas o generan fricciones que reducen el rendimiento colectivo. Y el f�tbol es el mejor ejemplo.Jon Katzenbach y Douglas Smith, dos de los autores que m�s han influido en el estudio de los equipos de alto rendimiento, advirtieron hace m�s de tres d�cadas de que un grupo no se convierte en equipo solamente porque la organizaci�n lo denomine as�. Tampoco basta con promover valores gen�ricos como la colaboraci�n o el compa�erismo. Lo que distingue a un verdadero equipo es la existencia de un prop�sito com�n, objetivos concretos, competencias complementarias y responsabilidad mutua. La esencia, resum�an, "es el compromiso compartido".Sin embargo, cuanto mayor es el talento individual, m�s probable es que aparezcan tambi�n fuertes identidades profesionales, ambiciones personales y distintas formas de interpretar los problemas. Todo ello puede enriquecer al grupo, pero tambi�n puede convertirlo en una suma de agendas particulares.El ejemplo de Silicon ValleyEn la empresa tambi�n se ha estudiado este fen�meno. Google dedic� varios a�os a investigar por qu� algunos de sus equipos obten�an mejores resultados que otros. Conocido como Proyecto Arist�teles, la iniciativa trat� de encontrar la combinaci�n ideal de perfiles en funci�n a la experiencia, la personalidad, la formaci�n y las capacidades t�cnicas.El resultado fue que esas variables no siempre son las m�s importantes y que para que funcionen el elemento aglutinador es la seguridad psicol�gica, es decir, la percepci�n de que una persona puede plantear una duda, admitir un error, discrepar o pedir ayuda sin ser humillada ni sufrir consecuencias injustas por parte del resto del equipo. Google identific� adem�s otros elementos clave, como la fiabilidad de los compa�eros o la claridad de las funciones.No es el �nico caso. Silicon Valley no solo es una cantera tecnol�gica, sino tambi�n cuna de nuevos estilos de liderazgo. Cuando Satya Nadella asumi� el cargo de consejero delegado de Microsoft hace algo m�s de una d�cada, la compa��a conservaba enormes capacidades tecnol�gicas heredadas de la �poca de Bill Gates, pero tambi�n arrastraba divisiones internas, rivalidades y una cultura en la que los profesionales compet�an por ser el mejor ingeniero. Nadella contrapuso la mentalidad del know-it-all, quien cree saberlo todo, con la del learn-it-all, quien tiene la disposici�n a aprender. Microsoft incorpor� el crecimiento, la curiosidad y la contribuci�n al �xito de otros como elementos centrales de su cultura y de la evaluaci�n del desempe�o.En esta edici�n del Mundial, no era ning�n secreto que se esperaban grandes logros de Yamine Lamal, la gran estrella espa�ola. Pese a que no ha brillado como se esperaba, La Roja ha ido superando cada eliminaci�n a golpe de trabajo en equipo para eclipsar a todas las supernovas que han ido desfilando por los estadios de Estados Unidos, M�xico y Canad�.La clasificación de España para la final del Mundial ha disparado el interés por viajar a Nueva York, pero los aficionados tendrán muy difícil acceder al MetLife Stadium el próximo domingo a las 21:00 horas. A las entradas, se añaden los vuelos de última hora desde Madrid y Barcelona y los hoteles que rondan o superan los 400 dólares por noche en Manhattan. Según 'Reuters', la FIFA ha liberados en las últimas horas cerca de 1.200 entradas de categoría 2 por 7.380 dólares cada una. Se trata de localidades que están situadas en el nivel superior del estadio. El coste aumenta de forma significativa en los mejores asientos. 'Associated Press' señaló que la FIFA comercializaba localidades de categoría 1, próximas al terreno de juego, por importes de entre 19.995 y 32.970 dólares. Además, los paquetes de hospitalidad más exclusivos alcanzan los 34.500 dólares e incluyen servicios de restauración. El mercado secundario también sitúa la final fuera del alcance de la mayoría. En SeatGeek, una de las principales plataformas estadounidenses de reventa, las entradas parten de 7.333 dólares en la sección más alejada del césped. La web también ofrece entradas que rebasanlos 35.941 dólares. Para llegar hasta Nueva York, desde España se han programado dos vuelos especiales para asistir a la final. Los precios se han disparado y un billete puede costar entre el doble y el triple de lo que es habitual. Ávoris (Barceló) comercializará a través de B travel, Halcón Viajes (socio patrocinador de la selección española) y RACC Travel un paquete que incluye desplazamientos en Nueva York y la entrada por 8.900 euros. Se trata de una conexión chárter que operará Iberojet, que no tiene conexiones regulares con la Gran Manzana. Todavía está por decidir el modelo de avión, pero no excederá las 432 plazas. Air Europa, que opera una conexión diaria con Nueva York, ofrecerá un vuelo especial que saldrá este domingo y regresará tras el encuentro en un Boeing 787-9 Dreamliner con capacidad para 339 personas. Iberia, patrocinador oficial y aerolínea que con más capacidad entre España y Estados Unidos, no prevé ampliar su oferta actual, de tres conexiones diarias más un vuelo con código compartido con American Airways.El pase de España a la gran final también eleva de manera inmediata los ingresos asegurados por la Real Federación Española de Fútbol. La FIFA ha destinado 655 millones de dólares a premios deportivos para las 48 federaciones participantes en el Mundial de 2026, que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. En este sentido, el campeón del encuentro del próximo domingo se llevará 50 millones de dólares, 8 más queen el anterior Mundial celebrado en Catar. Distintas fuentes especializadas señalan que los capitanes de La Roja habrían cerrado un acuerdo que contempla que el 45% del total de ingresos brutos del premio se lo repartirían entre los jugadores en el caso de que se levantara el ansiado trofeo. Porcentaje que se traduce en unos 865.000 euros brutos por jugador y una cuantía total superior a los 22 millonesde euros. Por el contrario, si España queda subcampeona,la Federación recibirá por partede la FIFA 33 millones de dólares. De darse dicho escenario, presuntamente el equipo habría acordado recibir el 40% del montante final del premio: unos 507.000 euros brutos para cada jugador de La Roja.
As� derrot� Espa�a a "la mejor selecci�n"
"Nos enfrentamos a la mejor selecci�n del mundo, pero enfrente ten�an al mejor equipo del mundo". As� es como el seleccionador espa�ol, Luis de la Fuente, explic� la...











