NoticiaEl 82 % de los universitarios consultados ha sentido soledad alguna vez y el 19,5 % afirma que no cuenta con una persona para hablar de sus problemas.: Los resultados de la Universidad Manuela Beltrán muestran que la conexión permanente en redes sociales no garantiza relaciones significativas ni protege frente al aislamiento emocional. Foto: istockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD15.07.2026 12:39 Actualizado: 15.07.2026 12:39

La soledad se está consolidando como una de las principales preocupaciones en materia de bienestar emocional entre los jóvenes universitarios. Así lo evidencia un estudio realizado por el Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán (UMB), en el que participaron 435 jóvenes en edad universitaria y que encontró que más de ocho de cada diez han experimentado esta sensación en algún momento de sus vidas. LEA TAMBIÉN De acuerdo con los resultados de la investigación, el 26,4 % de los participantes afirmó sentirse solo de manera frecuente o permanente. En detalle, el 20,9 % indicó que vive esta sensación con frecuencia, mientras que el 5,5 % aseguró experimentarla de forma permanente. A este grupo se suma un 55,6 % que manifestó sentirse solo "a veces", lo que lleva a que la gran mayoría de los encuestados haya enfrentado episodios de soledad.Para Hans Acero, investigador del Programa de Psicología de la Universidad Manuela Beltrán, estas cifras muestran que el fenómeno trasciende las experiencias individuales y responde a una realidad más amplia que afecta a la población joven.La soledad deja de ser un caso aislado entre los jóvenes universitarios. Foto:istock“Este resultado evidencia que la soledad no es un fenómeno aislado, sino una realidad estructural entre los jóvenes. En la era actual se observa la paradoja de la hiperconectividad: los jóvenes están expuestos a un flujo constante de interacciones superficiales, pero carecen de vínculos íntimos y cualitativos, lo que fomenta una percepción de aislamiento crónico o frecuente en casi el 26 % de los encuestados”, explicó.Uno de los hallazgos que más preocupa a los investigadores está relacionado con las redes de apoyo emocional. El estudio encontró que el 19,5 % de los jóvenes considera que no tiene con quién hablar sobre sus problemas, mientras que un 35,9 % aseguró que solo algunas veces siente ese respaldo. En contraste, el 44,6 % manifestó contar con una persona con quien compartir las dificultades que enfrenta.Según Acero, la ausencia de estas redes puede incrementar la vulnerabilidad frente a diferentes situaciones que afectan la salud mental. “Esto puede aumentar la vulnerabilidad frente a situaciones de estrés, ansiedad o aislamiento. La presencia de redes de apoyo estables es un factor protector fundamental para la salud mental, especialmente en población joven. La percepción de apoyo emocional favorece el afrontamiento de dificultades personales y fortalece el sentido de pertenencia social”, señaló.Casi el 20 % de los jóvenes dice no tener con quién hablar de sus problemas. Foto:iStockEl estudio también analizó los hábitos digitales de los participantes y encontró que el uso intensivo de las redes sociales no necesariamente se traduce en una mayor sensación de compañía. Los resultados muestran que el 57,9 % de los jóvenes permanece entre dos y cuatro horas diarias en redes sociales. Además, el 30,6 % dedica entre cinco y siete horas al día a estas plataformas, mientras que el 11,5 % supera las siete horas de uso diario.Sin embargo, cuando se les preguntó si las redes sociales los hacen sentir más conectados o más solos, la mayoría consideró que el efecto depende de distintos factores. El 72,2 % respondió que el impacto varía según las circunstancias, el 17 % afirmó sentirse más conectado gracias a estas plataformas y el 10,8 % aseguró que, por el contrario, las redes sociales terminan haciéndolo sentir más solo.Para el investigador, estos resultados reflejan que el tiempo de uso no determina por sí mismo el bienestar emocional de los jóvenes, sino que la calidad de las relaciones que establecen resulta determinante. LEA TAMBIÉN “Para la mayoría de los jóvenes, estas plataformas no representan exclusivamente un espacio positivo o negativo, sino un entorno cuyo efecto depende del tipo de interacción, del contexto personal y de la calidad de los vínculos que allí se construyen. Aunque las redes sociales pueden facilitar la comunicación y el acceso a comunidades de apoyo, también pueden generar procesos de comparación social, dependencia digital o sensación de aislamiento cuando las interacciones carecen de profundidad emocional”, indicó.Otro de los aspectos evaluados fue la búsqueda de atención profesional para tratar asuntos relacionados con la salud emocional. La encuesta mostró que el 59,5 % de los participantes nunca ha buscado ayuda psicológica, mientras que el 40,5 % sí ha acudido a un psicólogo u otro profesional de salud mental.Aunque el porcentaje de jóvenes que ha solicitado acompañamiento refleja, según el estudio, una mayor apertura frente al cuidado de la salud mental respecto a generaciones anteriores, todavía persisten barreras para acceder a estos servicios.Uno de cada cuatro jóvenes se siente solo con frecuencia, revela investigación universitaria. Foto:Getty Images“El porcentaje de jóvenes que ha acudido a apoyo psicológico refleja una mayor apertura hacia el cuidado de la salud mental en comparación con generaciones anteriores. Sin embargo, la mayoría de los participantes aún no ha buscado ayuda especializada, lo que puede estar asociado a barreras económicas, desconocimiento de rutas de atención o estigmas relacionados con la salud mental”, explicó Acero.A partir de los resultados, la Universidad Manuela Beltrán concluye que la soledad juvenil no puede entenderse únicamente como un rasgo de personalidad o una experiencia individual, sino como una realidad que afecta a una parte importante de la población universitaria.“La soledad es una experiencia ampliamente extendida entre los jóvenes universitarios de la muestra, presentándose de manera frecuente o permanente en una cuarta parte de los participantes”, señaló el investigador. LEA TAMBIÉN Como respuesta a este panorama, el estudio plantea varias recomendaciones orientadas a fortalecer el bienestar emocional de los jóvenes. Entre ellas propone fortalecer los espacios universitarios de acompañamiento emocional y de construcción de comunidad; implementar programas de mentoría entre pares y grupos de escucha activa que promuevan vínculos significativos fuera de las aulas; desarrollar campañas de educación digital para fomentar un uso saludable y consciente de las redes sociales; diseñar estrategias de prevención frente al aislamiento social y la desconexión emocional; facilitar el acceso a servicios psicológicos mediante rutas de atención más simples y oportunas; y continuar investigando la relación entre bienestar emocional, relaciones sociales y hábitos digitales para comprender la evolución de esta problemática entre la población joven.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.