La trayectoria internacional de Luis de la Fuente empezó mal en una semifinal contra Francia y se colocó a un escalón de hollar la mayor de las cumbres también en una semifinal contra Francia. Y en las dos, separadas 13 años, estaba Aymeric Laporte. Este martes, después de clasificarse para la final del Mundial con una exhibición portentosa, y todavía en el estadio de Dallas, Luis de la Fuente quiso dedicar un instante a recordar de dónde venían, el momento en el que empezó a reclutar los efectivos de esta España deslumbrante. “Nos hemos fundido en un abrazo”, contó. “Y nos hemos dicho: ‘¿Quién nos iba a decir, allá por el año 2015, que 11 años después nos íbamos a encontrar en la final del campeonato del mundo después de haber tenido un recorrido como el que hemos tenido?”. De la Fuente ganó en 2015 el Europeo sub 19 con un equipo en el que estaban Unai Simón, Rodri y Mikel Merino, los primeros con los que empezó a ganar, el germen de este grupo que ya tiene una Nations League y una Eurocopa, y atisba la segunda estrella.Sus comienzos con la selección mezclaron frustración y angustia, desde que se topó con aquel anuncio en un diario deportivo de que la Real Federación Española de Fútbol buscaba seleccionador para las categorías inferiores. Era 2013 y llevaba más de un año en el paro, sin ingresos, y con la preocupación creciente de que no recibía las llamadas en las que había confiado. El 1 de mayo firmó un contrato de tres meses para llevar a la sub 19 al europeo de Lituania. Una misión exprés, una prueba con fuego real. Hasta el final del torneo.Su equipo alcanzó las semifinales y allí lo eliminó Francia en la prórroga (1-2), el 29 de julio. Trece años después, en el festejo de este martes en Dallas, no quedaba ningún futbolista de aquella selección española. Sí que había dos de la francesa. Rabiot y Laporte, que ahora juega para De la Fuente después de nacionalizarse en 2021. “¡Qué cosas! Un futbolista que ha sido uno de nuestros pilares en la selección española absoluta durante los últimos años”, escribe el técnico en el libro autobiográfico publicado poco antes del torneo.Pero no ganó enseguida. En 2014 se le escapó la clasificación para el Europeo sub 19. Les cortó el paso la Alemania de Kimmich y Sané. “Aquellos fueron momentos duros”, escribe; “porque veíamos que teníamos un equipo bueno, pero, claro, jugabas contra las mejores escuadras del mundo, contra los grandes futbolistas del futuro, y empecé a entender la dificultad del fútbol de selecciones”.Este martes, después de alcanzar la segunda final de un Mundial en la historia de España, además de celebrar el camino, el lugar donde nació el éxito, De la Fuente repasó alguna de las claves que ha aprendido en el trayecto. “Lo más importante es saber elegir los compañeros de viaje. Si te equivocas, puedes tener problemas. Nosotros en eso hemos puesto mucho interés. Así se hace un viaje mucho mejor. Tenemos los mejores acompañantes”. En los más de tres años que lleva al mando de la absoluta, no se ha cansado de insistir en la importancia que le da a rodearse de buenas personas.En 2019 ganó el Europeo sub 21. Seguían con él Unai Simón y Mikel Merino. Y también habría estado Rodri si ese verano no hubiese cerrado su traspaso del Atlético de Madrid al Manchester City. Le pidió que le dispensara. En el torneo de Italia se sumaron al pelotón de De la Fuente Fabián, Dani Olmo y Mikel Oyarzabal. En 2021 siguió sumando. Ganó la plata olímpica en Tokio con Eric García, Cucurella, Zubimendi y Pedri. Después de tumbar a Francia en Dallas con diez futbolistas con los que lleva años ganando, De la Fuente contó lo que les había dicho antes de la semifinal. Y en realidad era también una descripción de lo que ha estado construyendo durante más de una década. “El mensaje era que nos enfrentábamos a una de las mejores selecciones del mundo, pero que enfrente tenían al mejor equipo del mundo”, dijo. “Eso es la clave: este es un equipo, y como equipo es imparable”. Varios empleados de la RFEF con trienios en la casa aseguran que el grupo armado por el seleccionador no solo gana, sino que cautiva con su sensibilidad y espíritu. El viernes pasado, minutos antes de que empezara el partido de cuartos, el fotógrafo de la federación Ángel Martínez se enteró de que su madre había fallecido en España. Trabajó durante el encuentro. Al terminar, Aitor Karanka se enteró de la noticia y se la trasladó a De la Fuente, que llamó al fotógrafo al vestuario, donde los futbolistas le rodearon con un abrazo colectivo antes de que partiera a España, un gesto que le conmovió.
Así reclutó De la Fuente durante más de una década a la España que jugará la final del Mundial
El técnico empezó a ganar en 2015 con Unai Simón, Merino y Rodri en la sub 19 y ha ido sumando efectivos para construir un equipo más que una selección: “Como equipo, es imparable”












