La denuncia de un vecino que perdió 7.000 euros tras creer que auxiliaba a su hija destapa una organización especializada en estafas con cuatro detenidos y tres investigados en varias provincias
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a cometer estafas mediante el conocido método del “hijo en apuros”, una modalidad delictiva basada en la suplantación de identidad a través de aplicaciones de mensajería para convencer a las víctimas de que un familiar necesita dinero de forma urgente. La operación, denominada Jogal, ha concluido con cuatro personas detenidas ―dos mujeres de 25 y 29 años, y dos varones de 34 y 39 años, este último considerado el cabecilla de la red― y otras tres investigadas por su presunta implicación en delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
La investigación comenzó a raíz de la denuncia presentada por un vecino de Almassora (Castellón), que aseguró haber recibido un mensaje desde un número desconocido en el que una persona se hacía pasar por su hija. Convencido de que respondía a una situación de emergencia, realizó una transferencia de 7.000 euros antes de descubrir que había sido víctima de un engaño.










