La Verja cayó justo a las 0 horas del día 15 de julio de 2026 tras cinco años de intensas negociaciones, a las que la Unión Europea dio via libre precisamente en julio de 2021, para buscar un Brexit blando en la frontera gibraltareña. El baile de ministros de Exteriores y de primeros ministros en el Reino Unido no impidió que se alcance un acuerdo, cuya ratificación provisional se producía horas antes en Bruselas, que permitirá la libre circulación de personas y mercancías entre La Línea y Gibraltar, que pasa a incorporarse a los beneficios y responsabilidades de Schengen, sin llegar a estar en Schengen. Más allá del acuerdo político, el momento se vivió con una fuerte sensación de esperanza, pero también con cautela y un poso de incertidumbre, a un lado y a otro de la Verja que ya no existe.
Una muchedumbre, entre la que podían verse numerosas banderas españolas –eso sí, con el escudo constitucional—avanzó poco antes de la medianoche, desde La Línea al Peñón. La multitud, enfervorizada por la victoria española frente a Francia en el Mundial de Fútbol, aguó en cierta medida la fiesta de desaparición de la Verja, con gritos de “Gibraltar español” y algún ocasional exabrupto contra Pedro Sánchez, en vísperas de que el presidente del Gobierno español también se desplace hasta allí. Algunos habían logrado penetrar al interior de la Roca, ondeando la bandera ibérica desde Europa Point, en la costa de Levante, junto a la gran mezquita gibraltareña.










