Por Sara Acosta |

San Salvador (EFE).- En El Salvador, cientos de familias viven y sobreviven en edificios con severos daños estructurales ocasionados principalmente por terremotos que han sido declarados inoperables o inhabitables, lo que los pone en riesgo ante eventos como la reciente catástrofe en Venezuela.

Según diversos registros, hay 50 edificios en San Salvador con daños graves y en su mayoría están catalogados con bandera roja que significa que son edificaciones no habitables, representando «grandes peligros», de acuerdo con la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss).

En algunos de estos edificios grupos de familia habitan a consciencia de que su vida está en riesgo ante un terremoto, pero la falta de recursos económicos para acceder a otro tipo de vivienda y de proyectos habitacionales de bienestar social hacen que se mantengan en estos lugares.

Personas trabajan en la construcción de un edificio, en San Salvador. EFE/ Rodrigo Sura