ExplicativoLas altas temperaturas nocturnas, intensificadas por el cambio climático, están afectando el descanso.En América Latina, las ciudades con mayores pérdidas de sueño son Barranquilla y Acapulco (México). Foto: Loic Venance / AFPPERIODISTA15.07.2026 07:03 Actualizado: 15.07.2026 07:03
Las altas temperaturas durante la noche están reduciendo las horas de sueño de millones de personas en el mundo, y algunas ciudades colombianas figuran entre las más afectadas. Así lo revela un estudio de la organización Climate Central, que atribuye parte de este fenómeno al cambio climático.De acuerdo con la investigación, entre 2020 y 2025 una persona que vive en Barranquilla perdió, en promedio, 93 horas de sueño al año debido al calor nocturno. De ese total, seis horas se relacionan directamente con el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero y la deforestación.Cali también aparece entre las ciudades más impactadas, con una pérdida promedio de 61 horas de sueño al año, de las cuales siete son atribuibles al cambio climático.En América Latina, las ciudades con mayores pérdidas de sueño son Barranquilla y Acapulco (México), ambas con cerca de 93 horas anuales. Les siguen Cancún (91 horas, seis vinculadas al cambio climático), Belém (Brasil), con 84 horas; Caracas, con 67 horas; y Cali, con 61 horas.El estudio señala que incluso ciudades de clima más templado registran efectos. En Buenos Aires, por ejemplo, las personas perdieron en promedio 44 horas de sueño al año, cuatro de ellas asociadas al cambio climático."Dormir es esencial tanto para nuestra salud física como mental, pero a menudo es una de las primeras cosas que se ven afectadas durante los periodos de calor extremo, especialmente cuando las temperaturas se mantienen altas durante la noche", explicó Rita Issa, investigadora de clima y salud del Tyndall Centre.La investigación analizó 1.338 ciudades de todo el mundo y encontró que, entre 2020 y 2025, una persona promedio perdió cerca de 56 horas de sueño al año debido a las altas temperaturas nocturnas.De ese total, más de seis horas fueron consecuencia directa del cambio climático, según las herramientas de atribución utilizadas por los investigadores, que comparan las condiciones actuales con un escenario hipotético sin calentamiento global.Además, el estudio advierte que el impacto del cambio climático sobre la pérdida de sueño se ha duplicado desde comienzos de la década de 1970 en 1.335 de las 1.338 ciudades analizadas.Los investigadores señalaron que los efectos del calor nocturno no son iguales para toda la población. Los adultos mayores, los niños pequeños, las mujeres, las personas embarazadas y quienes tienen menores ingresos son los grupos más vulnerables.El informe también advierte que las grandes ciudades sufren el llamado efecto de isla de calor urbana, un fenómeno que hace que las temperaturas nocturnas sean más altas que en las zonas rurales, dificultando el descanso.A esto se suma que el acceso al aire acondicionado sigue siendo desigual entre países y grupos sociales, por lo que las personas con menos recursos podrían estar perdiendo incluso más horas de sueño de las estimadas.Para Courtney Howard, presidenta de la Alianza de Clima y Salud, estos resultados muestran la necesidad de impulsar medidas de adaptación y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para proteger la salud y el bienestar de la población.*Con información de EFE Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












