Alicante (EFE).- A sus 85 años, el italiano Giuliano Bevilacqua, autor de la icónica fotografía de la ‘Mano de Dios’ en el gol del argentino Diego Armando Maradona ante Inglaterra en el Mundial México 1986, buscará otra este domingo en la final del Mundial en Nueva York otra imagen inmortal, tal y como confesó en una entrevista con EFE.

Afincado desde hace décadas en Alicante, el veterano fotoperiodista vive su decimosexto campeonato del mundo, con una trayectoria de más de sesenta años detrás, que incluye treinta ediciones de Juegos Olímpicos entre verano e invierno y muchos de los grandes acontecimientos deportivos de las últimas décadas.

Aquel 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, su cámara captó uno de los instantes que forman parte del imaginario colectivo del fútbol y de la memoria de los Mundiales, a la altura de imágenes tan icónicas de otros autores como la celebración del italiano Marco Tardelli en la final de España 1982, Pelé a hombros tras conquistar su tercer Mundial en 1970 o Johan Cruyff protestando al árbitro tras la final de Alemania 1974.

«No vi la mano hasta que revelé la foto en el hotel»

Sin embargo, Bevilacqua tardó varias horas en descubrir la dimensión de aquella instantánea porque al trabajar con carrete no existía la posibilidad de comprobar el resultado de cada disparo.