Miles de personas se han congregado este martes a medianoche en la plaza Consistorial de Pamplona para despedir, con el tradicional 'Pobre de mí', los Sanfermines de 2026, que han estado marcados por unas temperaturas extremas.En concreto, este 7 de julio la estación de Pamplona-aeropuerto alcanzó los 41,4°C, según Aemet, convirtiéndose en el día de San Fermín más cálido de la serie, al superar los 40,8°C de 1982.El mismo balcón de la Casa Consistorial desde el que los representantes de la subdirección de Urgencias de Navarra lanzaron el pasado 6 de julio el cohete anunciador de las fiestas, ha acogido, en esta ocasión, a las personas representantes de las candidaturas finalistas para el lanzamiento del chupinazo que no resultaron seleccionadas.En concreto, han sido Kenia Cordero Rus, de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista, y Pablo Ganuza Nuñez, de la Coral Santiago de la Txantrea, la segunda y tercera entidad más votadas, las personas encargadas de repetir la tradicional fórmula que ha puesto fin a las fiestas de 2026.Ambos han salido al balcón a las doce de la noche para anunciar el final de las fiestas exclamando "Pamplonesas, pamploneses, han terminado los Sanfermines de 2026. Viva los Sanfermines de 2027", en euskera y castellano. Ha sido entonces cuando las miles de personas que estaban en la plaza y en los balcones que la circundan se han retirado del cuello el pañuelo rojo que han llevado durante todos los Sanfermines y que, lavado y planchado, volverán a lucir el 6 de julio de 2027. En la Plaza Consistorial se han entonado los cánticos habituales de 'Pobre de mí, Pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín' y de '1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo…', unos cánticos de tristeza y alegría que se alternan curiosamente en este acto.El 'Pobre de mí' es el momento más emotivo de las fiestas de San Fermín: el instante en que Pamplona se despide de días intensos, de alegría desbordada y de calles llenas de vida. Cuando el reloj marca la medianoche y las luces de la ciudad se mezclan con el brillo de miles de velas, Pamplona guarda silencio por un instante.También han seguido el 'Pobre de mí' desde el interior de la Casa Consistorial miembros de la Corporación municipal, los lanzadores del chupinazo el pasado 6 de julio, y representantes del resto de las candidaturas que no fueron seleccionadas para lanzar el cohete.Las miles de personas reunidas en la Plaza Consistorial, con sus velas en la mano, han entonado los cánticos habituales de 'Pobre de mí, Pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín' y de '1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo', con sus pañuelos en alto. Una traca desde la plaza de los Burgos ha puesto punto y final de las fiestas.El 'Pobre de mí' es el último acto de los Sanfermines y pone fin a las 204 horas de fiesta ininterrumpida que comenzaron el pasado 6 de julio, a las doce del mediodía, con el lanzamiento del Chupinazo, que corrió a cargo de Jean Louis Fernández, médico y responsable de la subdirección de Urgencias, y Araceli Sergio Aguilera, enfermera de UVI Móvil de Tafalla.Balance de las fiestasMiles de pamploneses y visitantes ataviados de blanco y rojo han llenado las calles de la capital navarra, con más de 516 actividades preparadas por el Ayuntamiento de Pamplona. Del 6 al 14 de julio, la propuesta ha incluido los tradicionales encierros, conciertos, espacios para jóvenes y familias, animación de calle, fuegos artificiales, música en todas sus modalidades y espacios alternativos.Los ocho encierros de este año se han saldado con 57 traslados al Hospital Universitario de Navarra, frente a los 41 del año pasado. De los 57 traslados al HUN, 5 han sido por heridas de asta de toro, el mismo número que el pasado año.
El tradicional 'Pobre de mí' dice adiós a los nueve días de fiesta de los Sanfermines de 2026 en Pamplona
Kenia Cordero Rus, de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista, y Pablo Ganuza Nuñez, de la Coral Santiago de la Txantrea, han sido los encargados de repetir la tradicional fórmula que ha puesto fin a las fiestas.













