La jornada se abre en Pamplona con una de las imágenes más espectaculares de los Sanfermines: un recortador suspendido en el aire mientras esquiva al toro en un salto que resume lo asombroso de esta tradición. La galería también se cierra con el encierro, donde corredores y astados vuelven a protagonizar escenas de tensión y adrenalina.

Entre ambos extremos, el protagonismo recae en un planeta sometido a una meteorología cada vez más intensa. La ola de calor que afecta a buena parte de Europa deja escenas de niños buscando alivio entre surtidores de agua en París, un oso polar refrescándose en un zoológico francés y el cauce del Loira prácticamente seco. Al mismo tiempo, las inundaciones en Myanmar, el tifón Bavi en Taiwán y las lluvias torrenciales en China muestran la otra cara de un clima marcado por los fenómenos extremos. Los incendios forestales en California y el sureste de España completan una jornada en la que el fuego, el agua y el calor vuelven a convertirse en protagonistas.

El deporte aporta el contrapunto de celebración. España avanza en el Mundial de fútbol tras imponerse a Bélgica, mientras las gradas y las calles se llenan de aficionados llegados de todos los rincones del planeta. Disfraces, bengalas, mascotas caracterizadas y celebraciones espontáneas reflejan la dimensión global de un torneo que trasciende lo deportivo y convierte cada partido en una fiesta colectiva.