La economía guatemalteca creció 4.5% durante el primer trimestre del 2026, un resultado positivo pese al contexto geopolítico internacional, que encareció el precio del petróleo y mantiene la incertidumbre en la economía mundial.

El resultado confirma la resiliencia de la economía. El dinamismo de las actividades productivas y de indicadores como el consumo, las remesas, el empleo y el crédito fue clave, según el reporte que dio a conocer el Banco de Guatemala (Banguat) al actualizar las cuentas nacionales.

El reporte oficial señala que el PIB real, correspondiente a enero, febrero y marzo, registró un crecimiento del 4.5%, superior al 3.8% del mismo período del 2025. El desempeño se asocia con el incremento observado en los componentes de la demanda interna, como el gasto de consumo final de los hogares, la inversión y el consumo del Gobierno general, así como con el dinamismo de las importaciones de bienes y servicios.

El pasado 22 de abril, durante la sesión de la Junta Monetaria (JM), se revisaron las proyecciones de crecimiento económico y se mantuvo la previsión de 4.1% para el 2026. Además, se ajustaron indicadores como el envío de remesas familiares y la inflación.

La próxima revisión de las perspectivas económicas será en agosto, programó la JM.