China ha encontrado en México una vía para ampliar la presencia de sus componentes en el mercado automotriz de Estados Unidos, al enviar al país baterías, semiconductores, sensores, pantallas, imanes y otros insumos que son incorporados durante el ensamblaje de vehículos destinados a exportación, aseguró el asesor principal de la Casa Blanca para el comercio y la industria manufacturera, Peter Navarro.“Como han aprendido los estrategas de Pekín, China no necesita enviar automóviles terminados directamente a los puertos estadounidenses para penetrar en el mercado automovilístico de Estados Unidos”, explicó en una columna del medio The Hill.Ante ello, dijo que es más probable que los vehículos que cuentan con una mayor nivel de complejidad, tienen una mayor posibilidad de ocultar componentes chinos.
El desplome de piezas estadounidenses y las fallas del T-MECSobre este panorama, recordó que el informe de 2026 del Representante Comercial del país vecino del norte al Congreso, detalla que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) reemplazaría al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con “normas automovilísticas más estrictas, mayor contenido regional, mayor valor añadido laboral y cadenas de suministro norteamericanas más sólidas.








