NoticiaLa iniciativa publicada en Change.org busca convertir la discusión técnica en un debate sobre el futuro energético y ambiental de Colombia.La iniciativa ciudadana plantea un debate sobre el uso de esta técnica de extracción de hidrocarburos y su relación con la protección del agua, el clima y la transición energética. Foto: Jaime Moreno / Archivo EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD14.07.2026 18:33 Actualizado: 14.07.2026 18:33

El debate sobre el fracking volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública colombiana a partir de una petición ciudadana que busca detener el uso de esta técnica de extracción de hidrocarburos en el país. La iniciativa, publicada en la plataforma Change.org bajo el nombre "No más fracking en Colombia", ha reunido miles de firmas en las últimas semanas y, según sus promotores, ha conseguido ampliar la discusión sobre el modelo energético nacional más allá de los espacios especializados donde tradicionalmente se ha desarrollado. LEA TAMBIÉN De acuerdo con los impulsores de la campaña, el objetivo no es únicamente sumar apoyos a través de la recolección de firmas, sino abrir una conversación nacional sobre las implicaciones ambientales, climáticas y energéticas que tendría la eventual implementación del fracking en Colombia.La petición plantea que el país enfrenta una decisión que ha atravesado la política energética durante varios gobiernos: definir si debe ampliar la explotación de hidrocarburos mediante una tecnología cuyos efectos ambientales, afirman los organizadores, continúan siendo objeto de debate científico en distintas partes del mundo.La petición con miles de firmas vuelve a encender la discusión sobre el fracking en Colombia. Foto:SuministradaLa campaña reúne a ciudadanos de diferentes perfiles y regiones del país. Entre quienes respaldan la iniciativa se encuentran comunidades, abogados, científicos, estudiantes, jóvenes activistas y otros ciudadanos que comparten la preocupación por el posible impacto del fracking sobre los recursos naturales, particularmente en un país que alberga cerca de la mitad de los páramos del planeta, ecosistemas considerados estratégicos para el abastecimiento de agua.Los organizadores sostienen que la discusión no puede limitarse al análisis técnico de una tecnología de extracción de hidrocarburos, sino que involucra decisiones relacionadas con el acceso al agua, la protección del clima y el desarrollo económico de las próximas décadas.La campaña es liderada por tres voceros provenientes de diferentes sectores, quienes coinciden en la necesidad de ampliar la participación ciudadana alrededor de este tema. LEA TAMBIÉN Una de ellas es Mariana Terán Ramírez, abogada, magíster en Derecho Ambiental y creadora de contenido sobre asuntos jurídicos y ambientales. Según explicó, durante años el debate sobre el fracking permaneció restringido a escenarios especializados, lo que dificultó la participación de la ciudadanía.“Durante mucho tiempo nos dijeron que este era un debate demasiado técnico para la ciudadanía”, afirmó Terán. “Pero el agua que bebemos, el aire que respiramos y los territorios donde vivimos no son asuntos exclusivos de ingenieros o ministros. Cada firma demuestra que miles de personas quieren participar en decisiones que afectan su vida cotidiana”.Para la abogada, el crecimiento de la petición refleja el interés de un sector de la población por involucrarse en decisiones relacionadas con el manejo de los recursos naturales y la política energética del país.Otro de los voceros es Juan David Amaya, fundador de la organización Life of Pachamama, quien enmarca la discusión dentro de la transición energética y el contexto de la crisis climática global.En su opinión, el debate sobre el fracking debe analizarse a la luz de los desafíos ambientales que enfrentan los países en la actualidad.“Seguir hablando de fracking en pleno siglo XXI es insistir en una respuesta del pasado para una crisis del presente. Mientras el mundo enfrenta incendios, sequías e inundaciones cada vez más intensas, Colombia no debería preguntarse cómo extraer más combustibles fósiles, sino cómo acelerar una economía que dependa menos de ellos”, señaló.Juan David Amaya, director de Life Of Pachamama. Foto:Archivo particularAmaya agregó que, desde su perspectiva, la seguridad energética debe construirse mediante un modelo que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles y proteja recursos como el agua y el clima para las futuras generaciones.También es vocera de la campaña Yuvelis Morales, ganadora del Premio Goldman Ambiental y representante de la Alianza Colombia Libre de Fracking, quien aporta la visión de las comunidades que durante años han participado en discusiones relacionadas con proyectos extractivos en el Magdalena Medio.Morales aseguró que las decisiones sobre el aprovechamiento del subsuelo terminan teniendo efectos directos sobre las comunidades y los territorios donde se desarrollan estos proyectos.“En el Magdalena Medio aprendimos que las decisiones sobre el subsuelo siempre terminan sintiéndose en la superficie”, manifestó. “Lo que nos sorprende hoy es ver que esa defensa, que durante años fue local, ahora la están haciendo suya miles de personas en todo el país”.Yuvelis Morales, ganadora del premio Goldman. Foto:Christian EscobarMora-- Goldman Environmental PrizeLos promotores consideran que uno de los principales logros de la iniciativa ha sido trasladar el debate sobre el fracking desde las mesas técnicas y los despachos gubernamentales hacia una conversación pública más amplia, en la que participan ciudadanos interesados en discutir el futuro energético del país.Según explican, la importancia de la campaña no radica únicamente en el número de personas que han firmado la petición, sino en haber logrado que temas como la ciencia, el cambio climático, el uso del territorio y las decisiones sobre el modelo energético hagan parte de una discusión abierta entre distintos sectores de la sociedad.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.