Fare casinoEspa�a no habla de �scar Puente como las familias no hablan del adolescente problem�tico que hace imposible la convivencia en casa�scar Puente, durante el pleno del Congreso del pasado 22 de abril.Actualizado Martes,
julio
23:10Audio generado con IATODAV�A no hemos hablado de �scar Puente. Es curioso. Desde que la pol�tica es un corral, se da por hecha su presencia de monstruo comeinstituciones. De su observaci�n pueden deducirse algunas cosas. No tiene ning�n pudor en mostrar la mala educaci�n, de la que va compuesto como una aleaci�n especial de pol�tico. Tambi�n tiene un pronto abisal como de canchero dom�stico, en esa frontera t�trica donde determinados personajes que en principio resultan espont�neos y aut�nticos acaban en el lado Chiquetete de la vida. Adem�s, es un pelota y en la adulaci�n irracional al jefe muestra su tal�n de Aquiles. Todos los tipos encadenados a la existencia de su superior llevan inoculada alguna inseguridad, bastantes prejuicios y la sobreactuaci�n tan propia de los l�mites. Puente es el rey de la cochiquera, un Homer Simpson sin gracia, el querub�n que anuncia la extinci�n de la etiqueta pol�tica. Sus modales son corrosivos, mantiene al punto de la putrefacci�n cualquier asunto p�blico en el que se involucre, pero ya nos hemos acostumbrado. Espa�a no habla de �scar Puente como las familias no hablan del adolescente problem�tico que hace imposible la convivencia en casa. Puente es un Gurb del rev�s. El extraterrestre sorprendido por el fogonazo del civismo en el p�ramo que es la pol�tica.Por comentarlo entre la familia, ahora que no est� �l, ayer tuvo otro ataque. Lo provoc� la condena al hermano del presidente del Gobierno. Volvi� a sacar, otra vez, lo peor, que es la condici�n natural de este ministro que nos ha tocado. Fue una erupci�n, un borbot�n de eructos, una deflagraci�n de comentarios arrebatadoramente sonrojantes sobre la independencia judicial. En los t�rminos de �scar Puente, vivimos en un pa�s sin precedentes. Con una oposici�n creada por malhechores en alg�n callej�n de la democracia. Con unos jueces que tienen man�a al Gobierno. La prueba de carga del sistema est� siendo demasiado exigente. Si las condiciones planteadas por el sanchismo para continuar en el poder parec�an una prueba dur�sima, haber a�adido a �scar Puente podr�a acabar por doblar el invento.Hace unos a�os el peri�dico me envi� a Valladolid a preguntar por su antiguo alcalde. Justo acababa de aparecer colgado de las lianas del Congreso. Todos sus compa�eros de partido estaban felices de haberlo perdido de vista. Dec�an que su madre le hab�a impulsado la carrera en el PSOE. Ahora deber�a cambiar de confidente. Que alguien le hable de una vez como un padre.







