Con calmaLo de Puente en Twitter es el �con quien se cree usted que est� hablando� de toda la vida en versi�n 2026El ministro de Transportes, �scar Puente, en el Congreso.Antonio HerediaActualizado Domingo,

agosto

23:23Audio generado con IALa reciente pol�mica en X provocada por la respuesta del inefable ministro tuitero @OscarPuente a una columna cr�tica publicada en el diario El Pa�s por Daniel Gasc�n, escritor y periodista con excepcionales dotes para la s�tira, ilustra perfectamente uno de los males de nuestra democracia: la resistencia de los que tienen poder a aceptar cualquier tipo de cr�tica -por formalmente correcta y bien argumentada que est�- y la tendencia a presentarse como v�ctimas de oscuras conspiraciones medi�tico-pol�tico-econ�micas, imputadas a �la derecha y la extrema derecha�.Nada nuevo bajo el sol. Los precedentes de satiristas ilustres que se atrevieron a re�rse de los poderosos es largu�sima. Claro est� que en otras �pocas se pagaba un precio muy alto: si hay algo que un poderoso no puede tolerar es que se r�an de �l en la plaza p�blica. Los tiempos, afortunadamente, han cambiado y lo que ocurre ahora es que, desde lo alto de su poltrona ministerial, el pol�tico se�ala al plumilla, lo descalifica personalmente e insin�a que sus tribunas no deber�an ser publicadas en un peri�dico �progresista�.Por esa raz�n lo que hace Daniel Gasc�n es tan importante. No todo el mundo tiene el talento de poder caricaturizar la impostura, los abusos del poder y la hipocres�a de los que mandan con tanta gracia. Se trata, adem�s, de un humor muy ingl�s: incisivo en el fondo pero impecable en las formas, en las ant�podas de la tosquedad y de los insultos supuestamente graciosos que prodiga el ministro contra tirios y troyanos, incluidos los ciudadanos de a pie que se quejan del mal estado de las infraestructuras que gestiona su ministerio.Es importante subrayar que la posibilidad misma de la cr�tica y la s�tira contra personas importantes sin que tenga ning�n tipo de consecuencias negativas para quien la hace es una de las se�ales m�s claras de la salud de una democracia. Por eso resulta tan preocupante que haya tantos ciudadanos que consideren que un ministro del Gobierno de Espa�a tiene todo el derecho del mundo, faltar�a m�s, a meterse con un plumilla que le ha faltado al respeto. La respuesta del ministro no es un simple ejercicio de libertad de expresi�n, como afirman algunos equivocadamente: Puente tiene una posici�n institucional y unas obligaciones como alto cargo que impiden que pueda considerarse un simple intercambio de pareceres entre iguales. Esto es el �con quien se cree usted que est� hablando� de toda la vida en versi�n 2026.