La reforma del Código Penal para suprimir los denominados "delitos de opinión", entre los que incluyen las injurias a la Corona, las ofensas religiosas y los ultrajes a los símbolos nacionales, ha superado su primer examen en el Congreso después de que todas las formaciones políticas del bloque de investidura hayan rechazado las enmiendas a la totalidad presentadas por PP y Vox. En sus propuestas de veto, el PP, por un lado, defendía los símbolos nacionales, con el rey, como jefe de Estado, como "primero y principal de todos ellos". Así, consideraba innecesaria la modificación "y mucho menos su supresión" y proponía endurecer el delito de enaltecimiento del terrorismo. Vox, por su parte, no hacía ninguna referencia a los delitos de injurias a la Corona y consideraba necesario reforzar la protección de los símbolos nacionales, incrementando la respuesta penal por la comisión de delitos de ofensas y ultrajes a España.Durante la defensa de su enmienda, la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo ha criticado que el objetivo del Gobierno con esta iniciativa es "que sus ministros puedan injuriar a los jueces sin que el Estado los ampare, para que sus socios puedan atacar al rey sin que el Estado responda, para que sus amigos puedan homenajear a un terrorista ante los ojos de sus víctimas". Sobre este último asunto, cabe resaltar que Sumar accedió finalmente a no despenalizar el delito de enaltecimiento del terrorismo, como sí figura en su iniciativa original. El espacio defendía que, en todo caso, su propuesta "no desprotegía a las víctimas de las violaciones de derechos humanos" porque incluía "un nuevo agravante aplicable a cualquier caso en el que se las humillara u ofendiera"."Hay fuerzas que trabajan para destruir el Estado y están en el corazón del poder. ¿Saben cuál es su verdadero problema con el rey, señores de Sumar? Que es el jefe del Estado, símbolo de unidad y permanencia, que defiende la libertad, la igualdad y la fraternidad mucho mejor que ustedes, republicanos de hojalata", ha lanzado Álvarez de Toledo. Por otra parte, el diputado de Vox Manuel Mariscal ha criticado que el objetivo del Gobierno con esta iniciativa es "que salga gratis insultar a España e insultar a los católicos". "Se pide que haya barra libre en España para que se pueda quemar bandera, pitar el himno y cosas tan indignantes como que raperos comunistas puedan humillar a las víctimas de ETA", ha criticado. Entretanto, el portavoz de Sumar Enrique Santiago ha lamentado que parezca "que al PP y a Vox les duela la libertad de expresión" y que su objetivo con ambas enmiendas sea "recortarla". "El PP se esconde tras las víctimas del terrorismo para endurecer el Código Penal olvidándose de otras víctimas de violaciones de derechos humanos que para ellos no merecen protección: las de violencia machista, las de racismo, las de la dictadura franquista... Evitar que tengan mayoría para gobernar es una emergencia democrática", ha lanzado. Por su parte, el diputado del PSOE Artemi Rallo ha defendido que el objetivo de esta reforma del Código Penal es "fortalecer la libertad de expresión para fortalecer la democracia española" y "alinear a España con los estándares internacionales". "El derecho penal no puede ser un indeseable factor de disuasión de la libertad de expresión. Así lo ha dicho Europa, el Tribunal Constitucional y así debe recogerlo nuestro Código Penal", ha expresado. Por otro lado, Junts ha afeado "la argucia" y "el uso partidista de las instituciones" que, dice, el Gobierno ha planteado al "sacar del congelador" una iniciativa que llevaba bloqueada casi tres años "en pleno periodo extraordinario de sesiones". Mientras, ERC ha pedido, una vez superado el debate sobre la totalidad, "acelerar lo máximo posible" la tramitación de la reforma del Código Penal para eliminar estos tipos penales, que ha calificado de "imprescindible". El contenido de la reformaLa reforma del Código Penal plantea suprimir las ofensas religiosas o el escarnio público a las distintas confesiones por ser "innecesario" al estar las creencias protegidas por distintos artículos como la libertad religiosa; los ultrajes a la patria y la eliminación de las injurias a la nación, un delito que está dirigido a actos contra el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional y que prácticamente no se ha aplicado; las injurias a las Cortes Generales y a los parlamentos autonómicos. Con respecto a las injurias a la Corona, Sumar ha defendido todo este tiempo arguyendo que no genera "indefensión" a la Casa Real, pues seguirá protegida, como cualquier persona, por los delitos de injurias, calumnias o vulneración del honor. En este sentido, tanto el espacio plurinacional como el PSOE recuerdan que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado hasta en tres ocasiones a España diciendo que la libertad de expresión proclamada en el Convenio Europeo de Derechos Humanos ampara manifestaciones, supuestos y hechos como la quema de fotografías del rey, la crítica a instituciones como la Corona o las ofensas a la bandera. La reforma del Código Penal fue la primera iniciativa que el grupo plurinacional llevó al Pleno en esta legislatura y desde entonces, diciembre de 2023, había permanecido en un cajón en la Comisión de Justicia. Fue el más pasado cuando PSOE y Sumar alcanzaron un acuerdo para desbloquearla en la Mesa e impulsar su trámite parlamentario. Entonces, ambos anunciaron que en caso de que la norma superase el debate de totalidad, como así ha sucedido, registrarían una propuesta de enmiendas parciales que concretarían este pacto.
El Congreso avanza en la despenalización de las ofensas religiosas e injurias a la Corona tras rechazar los vetos de PP y Vox
La reforma del Código Penal coge impulso en la Cámara Baja tras superar el debate de totalidad y después de casi tres años en un cajón.







