Dos cazas polacos han interceptado este martes un avión de reconocimiento ruso Il-20 que sobrevolaba aguas internacionales en el mar Báltico, a unos 30 kilómetros de la costa de Polonia, según ha informado el ministro polaco de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz.“Hoy, pasadas las 12 del mediodía, sobre el mar Báltico, a unos 30 kilómetros de Ustka, en aguas internacionales, dos de nuestros aviones de combate interceptaron un avión de reconocimiento ruso Il-20″, ha detallado Kosiniak-Kamysz. “Tras establecer contacto y ordenarle que abandonara el espacio aéreo, el avión se dirigió hacia Rusia”, ha añadido. “Este es el primer intento ruso en mucho tiempo de acercarse a nuestra frontera marítima para reconocer nuestros sistemas de defensa aérea”, ha destacado el ministro polaco. En la misma línea, ha asegurado que “la Federación de Rusia libra constantemente una guerra híbrida, realiza labores de reconocimiento y es hostil hacia todos los Estados miembros de la OTAN”.El suceso, según Kosiniak-Kamysz “pone de manifiesto una vez más lo peligrosa que es la Federación Rusa” lo que “debería hacer pensar a quienes cuestionan el apoyo militar a Ucrania”.Como ha explicado el ministro polaco, tras establecer contacto con el avión y emitir las señales pertinentes para que abandonara la zona, la aeronave rusa se retiró en dirección a su territorio.El proceso de interceptación en aguas internacionales requiere que los pilotos identifiquen el objetivo mediante sistemas optoelectrónicos y contacto visual, y estableciendo comunicación, si es necesario, para escoltarlo fuera del área de responsabilidad polaca.Kosiniak-Kamysz ha subrayado, en referencia a la presencia rusa en el mar Báltico, que “esta amenaza directa” fue ratificada unánimemente por los miembros de la OTAN en la reciente cumbre de Ankara, donde la Alianza Atlántica ha señalado a Rusia como su “mayor amenaza”.En lo que va de año se han registrado al menos una docena de incidentes similares: en marzo y abril, sendas patrullas de cazas F-16 polacos ya interceptaron aviones Ilyushin Il-20 de reconocimiento que volaban sin plan de vuelo y con el transpondedor apagado, lo que Varsovia describió en el momento como “provocaciones recurrentes”.Polonia desempeña un papel destacado en las misiones de patrulla aérea de la OTAN en el Báltico por su cercanía con el enclave ruso de Kaliningrado, que es la base de un importante contingente militar ruso al que Varsovia responsabiliza, entre otras acciones hostiles, de causar interferencias en las señales de GPS.En paralelo, este lunes la Unión Europea —de la que Polonia es miembro— ha señalado al servicio de espionaje ruso FSB (Servicio Federal de Seguridad) como responsable de los ciberataques cada vez más frecuentes que ha sufrido el continente en los últimos meses. Varios países incluso convocaron a sus respectivos embajadores rusos para exigir explicaciones.