Mar�a Sierra / Elena Tebano (Corriere della Sera) LondresActualizado Martes,
julio
17:23"Soy culpable", declar� Ruth Ellis despu�s matar a tiros a su amante, David Blakely, cuando sal�a de un pub de Londres. "Estoy bastante confusa", a�adi� al entregar el rev�lver Smith & Wesson que acababa de descargar sobre el atractivo piloto de carreras de 25 a�os con quien manten�a una relaci�n t�xica y violenta. El tormentoso romance lleg� a su fin el 10 de abril de 1955, domingo de Pascua. La confesa asesina mor�a en la horca tres meses despu�s, convirti�ndose en la �ltima mujer condenada a la pena capital en Reino Unido. Ellis representaba la ant�tesis de la mujer respetable de la Inglaterra de posguerra y ni siquiera intent� negar el asesinato.En los documentos del juicio fue tachada de "promiscua" y acusada de haber actuado por "celos ", bajo la suposici�n de que Blakely, un hombre de una clase social mucho m�s alta que la suya, quer�a abandonarla.Para saber m�sLa campa�a por el indulto p�stumo de la madre de dos hijos no ces� desde entonces y se intensific� con la emisi�n el a�o pasado de la serie A Cruel Love. The History of Ruth Ellis (Un amor cruel...) en la cadena brit�nica ITV. El programa expon�a lagunas y fallos en el mete�rico proceso abierto contra la atractiva y rubia joven, de cuna humilde y amistades en la alta sociedad, que se neg� a delatar las agresiones de su novio a lo largo del juicio. La semana pasada, tras una larga batalla librada por sus nietos, el rey Carlosla rehabilit� parcialmente a petici�n del gobierno brit�nico, que calific� su ejecuci�n de " injusticia hist�rica "."Ojo por ojo, diente por diente. Me ahorcar�n", exclam� en la comisar�a de Hampstead, donde prest� declaraci�n. El juicio dur� dos d�as; alguien del p�blico grit� "�rubia zorra!" cuando Ellis entr� en la sala; el jurado tard� 14 minutos en declararla culpable. La ejecuci�n tuvo lugar tres semanas despu�s, el 13 de julio de 1955, ante una multitud de mil personas que esperaban fuera de la prisi�n.Sin embargo, inmediatamente despu�s del juicio comenzaron a surgir otros detalles que nadie hab�a querido considerar. En la sala del tribunal, Ellis estaba llena de moretones por las palizas que hab�a recibido, incluso en p�blico, de Blakely , quien incluso la hab�a empujado por las escaleras. Ellis y varios testigos, incluidos m�dicos, declararon que Blakely la amenaz� de muerte. Tres semanas antes hab�a perdido al hijo que esperaba porque �l la hab�a golpeado con brutalidad. �l sab�a que estaba embarazada y que el ni�o era suyo. Sin embargo, a los miembros del jurado se les indic� que no tuvieran en cuenta el hecho de que hab�a sido "maltratada por su pareja ".Ruth Ellis estaba resignada a morir en castigo por la sangre derramada de su violento amante, a quien buscaba desesperadamente desde el Viernes Santo. Actu� en un arrebato de ira y celos cuando Blakely le dej� plantada e ignor� las insistentes llamadas a la casa de unos amigos, donde pas� el fin de semana."Hola David", le dijo al sorprenderle saliendo del pub Magdala. Blakely le dio la espalda sin responder al saludo y se dirigi� al coche que hab�a aparcado a dos pasos del bar. Cay� al suelo al segundo disparo y el charco de sangre en torno a su cuerpo fue una imagen que la autora nunca borr� de su mente.La pareja se conoci� en The Little Club, el local que Ellis regentaba en Knightsbridge, cerca de los almacenes de lujo Harrods. "Estuvo encantador, rozando la timidez, como sabe estar cuando quiere", coment� posteriormente a una amiga. Regres� las noches siguientes y a los 15 d�as se hab�a instalado en el piso de la segunda planta del edificio, donde la encantadora y vulnerable chica de alterne viv�a con sus dos hijos.Ruth Ellis con un amigo en una imagen de 1954GETTYAmbos mantuvieron relaciones paralelas. Con su aura de corredor en circuitos europeos, ayuda financiera de su madre y su rico padrastro, Blakely flirteaba hasta con las novias de sus colegas y estaba comprometido para casarse con Mary Newton Dawson, seg�n public� The Times. A su vez, Ellis deb�a atender los deseos sexuales de su patr�n y propietario de clubes nocturnos, Morris Conley, y se dejaba cuidar por selectos y ricos clientes. La sombra de la duda recae primordialmente sobre el contable y ex piloto de guerra Desmond Cussen, quien facilit� el rev�lver a su querida y termin� traicion�ndola e incumpliendo sus promesas.M�s tarde se supo que estos no eran los primeros abusos que Ellis hab�a sufrido. Su padre era m�sico y proyectaba pel�culas mudas en cines. Tambi�n era ped�filo y la hab�a violado a ella y a su hermana. Ellis creci� en la pobreza y empez� a trabajar en una f�brica a los 14 a�os. Luego, a los 17, tuvo un hijo, Andre, con un soldado canadiense que le ocult� que ten�a mujer en hijos en Canad�. La adolescente madre soltera sobrevivi� con trabajos de modelo al desnudo y de alterne en clubes nocturnos. All� conoci� al dentista George Ellis, un divorciado cuarent�n con un agudo problema de alcoholismo y propenso a la violencia. Se casaron en noviembre de 1950 -ella sigui� la costumbre inglesa de renegar del apellido paterno- y pronto naci� Georgina Jayne. El matrimonio estaba condenado al fracaso porque, seg�n testific� la abuela materna de la ni�a, Bertha Neilson, el dentista era "un hombre cruel".Cantaba en bares, aparec�a como extra en pel�culas y se labr� una carrera en los clubes nocturnos de la posguerra, lugares transgresores donde la alta sociedad se encontraba con la clase trabajadora y donde Ellis conoci� a Blakely.Blakely tambi�n era violento. Ruth que esperaba un tercer hijo, reconoci� que le hab�a golpeado la barriga a sabiendas de que estaba embarazada. Perdi� el beb� en una de las frecuentes palizas que le propinaba su amante y le dejaban el cuerpo como un rosario de cuentas moradas. Pero en su declaraci�n ante el jurado, no quiso jugar la baza de la provocaci�n u otros atenuantes, como le urg�a su abogado, que el actor Toby Jones representa con cruda efectividad en la serie de ITV.En una vuelta de tuerca de la historia, el papel del juez que ratific� el ahorcamiento lo interpreta su nieto Nigel Havers. La pena capital en Reino Unido se aboli� permanentemente en 1969.












