La inflación cayó más de lo esperado a lo largo de junio en Estados Unidos, situándose al 3,5% en el valor anualizado. A este importante retroceso contribuyó la disminución de precios del petróleo por el alto el fuego en la guerra de Irán, que ayudó a contener el aumento del costo de la vida para los estadounidenses, después de tres meses de fuertes incrementos por el conflicto lanzado en Oriente Medio por el presidente Donald Trump el pasado febrero.El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó un 0,4 % en el mes, una vez ajustado por factores estacionales, cuando se esperaba que fuera del 0,2%. Esta caída mensual de la inflación general fue la mayor desde abril de 2020.El recrudecimiento de las hostilidades bélicas este mes de julio podría hacer que esta mejora fuera un espejismo y, a pesar de todo, la inflación está muy por encima del 2% al que aspira la Reserva Federal (Fed).Pero el dato publicado este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales hace que el índice de precios se encogiera y mucho desde el 4,2% de mayo, una cifra que protagonizó la mayor aceleración de la inflación desde abril del 2023. Los economistas esperaban, además, que este porcentaje se quedará en junio en el 3,8%.La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles, como los de los alimentos y la energía, se situó en el 2,6%, frente al 2,9% de mayo.A pesar del alivio para los bolsillos de los estadounidenses, la inflación continúa siendo una grave preocupación para los consumidores de este país.Los miembros de la Fed están analizando la inflación subyacente y otros indicadores de inflación de fondo en busca de señales de que los efectos de la guerra se extiendan a un conjunto más amplio de precios. De momento hay pocas pruebas de que esto ocurra, pero los gobernadores del banco central se muestran precavidos y no quieren caer en la complacencia tras cinco años en los que la inflación permaneció por encima de los términos saludables.Y la guerra de Irán no es la única fuente de presiones inflacionarias que les preocupa a los encargados de la política monetaria. Los aumentos de precios vinculados a la expansión de la inteligencia artificial (IA) también ha engordado la inflación. Además, según una investigación de la Reserva Federal de Nueva York, los aranceles impuestos por Trump siguen trasladándose gradualmente a los precios que pagan los consumidores.El índice de la energía se desplomó un 5,7 % en junio, aunque todavía acumuló un aumento interanual del 15,7%. Tanto la gasolina como el fueloil registraron descensos superiores al 9%. El precio medio del galón a nivel nacional bajó del 4%Asimismo, los costos de los servicios, que los responsables de la política monetaria de la Fed siguen de cerca para evaluar las tendencias de inflación a largo plazo, se moderaron de forma significativa. Los servicios, excluidos los costos de la energía, se mantuvieron sin cambios. El costo de la vivienda aumentó apenas un 0,1 % y los servicios de transporte registraron una caída del 0,3 %.Los precios de los alimentos subieron un 0,2 %, mientras que los vehículos nuevos se mantuvieron estables y los automóviles y camiones usados registraron una bajada del 0,2%. Los precios de la ropa, sensibles tanto a los costos de la energía como al impacto de los aranceles, descendieron un 0,6 %.Elizabeth Renter, economista jefe de NerdWallet, declaró a Business Insider que la desaceleración prevista de la inflación general se debería en gran medida a la desaparición gradual de los efectos del shock en los precios del petróleo. Sin embargo, el nuevo informe analiza datos del pasado, por lo que no refleja el reciente repunte de los precios de la gasolina después de que estos cayeran en junio.Hubo cierto desahogo porque cualquier cifra superior al aumento interanual del 3,5 % de los salarios nominales registrado ese mes significaría que el crecimiento de los salarios continuaría quedándose por detrás de la inflación.Los futuros de las bolsas registraban en su mayoría avances tras la publicación del informe, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro caían con fuerza.Aunque los datos de inflación ofrecieron cierto respiro, es poco probable que motive a los gobernadores de la Fed a bajar los tipos de interés en el corto plazo, ya que se espera de forma generalizada que el banco central eleve su tasa de referencia en septiembre. El gobernador de la Fed, Christopher Waller, afirmó el lunes que necesitaría varios meses de datos favorables para convencerse de que la inflación está regresando al objetivo del 2%.El informe llega después de que funcionarios de la Fed adoptaran un tono firme respecto a la inflación. Tras su reunión de junio, los responsables de política monetaria publicaron un comunicado en el que afirmaron sin rodeos que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), encargado de fijar las tasas de interés, “garantizará la estabilidad de los precios”.El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien anteriormente había expresado que estas tasas podrían reducirse en el futuro, ha convertido el control de la inflación en el eje central de su mensaje desde que asumió el cargo en mayo.“El objetivo número uno de la Reserva Federal es aplicar la política monetaria correcta, o acercarnos a ella tanto como sea posible”, sostuvo Warsh en un avance del discurso de apertura que pronunció este martes en su primera comparecencia ante el Congreso desde que tomó posesión.“Ese es nuestro objetivo claro y constante, la estrella que guía nuestro rumbo. Y si aplicamos la política adecuada, y lo haremos, el repunte inflacionario de los últimos cinco años será cosa del pasado”, subrayó.Las expectativas del mercado apuntan a que la Fed mantendrá sin cambios las tasas en su reunión del 28 y 29 de julio y luego aprobará un aumento de 0,25 puntos porcentuales en septiembre. Actualmente, la Fed mantiene su tasa de referencia para los préstamos a un día en un rango de 3,5 % a 3,75 %.
La inflación cae en junio al 3,5% en Estados Unidos por la bajada de los precios de la energía
Los problemas por los precios altos para los consumidores, aún muy por encima del 2% perseguido por la Fed, podría cobrar fuerza con el recrudecimiento de la guerra de Irán y por el impacto de la IA, por lo que no se espera un recorte de los tipos en la reunión de la Reserva...










