La forma en que se libran las guerras est� cambiando a gran velocidad, a medida que las nuevas tecnolog�as transforman por completo las doctrinas militares en todos los �mbitos, desde la adquisici�n de material hasta la ejecuci�n de las operaciones.Sin embargo, �hasta qu� punto ser� radical esta transformaci�n en los pr�ximos a�os? Y los cientos de miles de millones de d�lares que Estados Unidos, sus aliados y sus rivales est�n invirtiendo en nuevos carros de combate, aviones y buques de guerra, �van a equivaler a comprar caballos y flechas en v�speras de la aparici�n de las ametralladoras y los obuses?En un principio, muchos l�deres militares occidentales restaron importancia a la guerra entre Rusia y Ucrania, consider�ndola un conflicto que no les aportaba demasiadas lecciones porque EEUU y sus aliados, en caso de combatir, dispondr�an de superioridad a�rea y de potentes municiones de precisi�n para asestar un golpe r�pido y devastador. La incapacidad de Estados Unidos e Israel para infligir una derrota estrat�gica a una potencia media como Ir�n, tras agotar una gran parte de estas municiones de precisi�n, ha echado por tierra esa idea.La guerra centrada en los drones y, con ella, la accesibilidad a un gran volumen de municiones de precisi�n baratas, ha llegado para quedarse. Lo mismo ocurre con la proliferaci�n de otras capacidades, como los misiles cruceros y bal�sticos de largo alcance, que antes eran coto exclusivo de las grandes potencias e, incluso para ellas, resultaban demasiado caros para un uso masivo. Mientras tanto, el desarrollo de sistemas aut�nomos guiados por inteligencia artificial presagia un giro a�n m�s trascendental.En las guerras actuales, lo que antes era una retaguardia segura a cientos de kil�metros de la l�nea del frente es ahora zona de conflicto, ya sea en las bases estadounidenses del golfo P�rsico o en las instalaciones militares rusas alejadas de Ucrania. La proliferaci�n de sensores baratos tambi�n ha dificultado enormemente cualquier maniobra en masa -como una ofensiva blindada similar al asalto estadounidense a Irak en 2003-, ya que cualquier concentraci�n de tropas puede ser detectada r�pidamente y atacada mucho antes de llegar al campo de batalla.En los ministerios de defensa y cuarteles generales de todo el mundo, todo el mundo presta atenci�n y trata de dilucidar qu� lecciones extraer."El car�cter de la guerra est� cambiando de ra�z", afirm� el general Carsten Breuer, jefe de la defensa de Alemania. "Las fuerzas armadas deben ser capaces de adaptarse m�s r�pido, integrar nuevas tecnolog�as y aprender a gran velocidad. Si no logramos adaptarnos, no podremos vencer".Su hom�logo neerland�s, el general Onno Eichelsheim, dio una voz de alarma similar. "La tecnolog�a cambiar� muy r�pido cuando se est� en guerra", se�al�. "Si no cambiamos nosotros mismos hacia la adaptabilidad y la flexibilidad, perderemos tambi�n las primeras semanas de la guerra, demasiado terreno y demasiadas vidas; y entonces nos adaptaremos, pero ya ser� demasiado tarde".�Evoluci�n o revoluci�n?Los l�deres militares, los gobiernos y las empresas de defensa no se ponen de acuerdo sobre si calificar los acontecimientos actuales de revoluci�n que justifique una revisi�n completa de las doctrinas existentes."Las revoluciones en la guerra se anuncian a menudo, pero rara vez llegan. La mayor�a de los avances militares, como las tendencias actuales en el uso de drones y ataques de precisi�n, son evolutivos", explic� Michael Kofman, miembro s�nior del Carnegie Endowment en Washington. "Nadie duda del impacto de la p�lvora, pero estuvo en el campo de batalla durante cientos de a�os, junto a caballeros y piqueros".Sea o no una revoluci�n, pocos dudan de que la forma de hacer la guerra est� experimentando un cambio r�pido y acelerado. La autonom�a mediante el uso de IA ya se ha convertido en un factor clave para EEUU a la hora de elaborar listas de objetivos para la guerra a�rea contra Ir�n. Drones aut�nomos operados por Ucrania, incluidos los suministrados por el fabricante alem�n Helsing, patrullan las carreteras del sur ocupado de Ucrania en busca de objetivos como camiones cisterna mediante el reconocimiento de patrones por IA, para luego perseguirlos por su cuenta una vez autorizados por un operador humano. Para misiones similares, Rusia ha empezado a utilizar drones Molniya guiados por IA que prescinden de la intervenci�n humana en el proceso, ya que las fuerzas rusas carecen de acceso a Starlink para su guiado."La autonom�a est� empezando a llegar al campo de batalla ahora mismo, pero ser� el factor de cambio m�s importante en los pr�ximos cinco a diez a�os, porque lo abarca todo y transforma de manera fundamental lo que antes era un campo de batalla centrado en el ser humano", afirm� el codirector ejecutivo de Helsing, Gundbert Scherf.Louis Mosley, responsable de las operaciones en el Reino Unido y Europa de Palantir -una empresa estadounidense de tecnolog�a y Defensa que particip� intensamente en la guerra contra Ir�n y presta un apoyo fundamental a la campa�a de Ucrania contra Rusia-, se�al� que es probable que este a�o marque un punto de inflexi�n hist�rico."No me sorprender�a que el a�o 2026 se recuerde durante siglos como el a�o en el que se produjo un gran avance en la tecnolog�a militar, comparable al de la p�lvora y similares, que es la autonom�a", afirm�.La caracter�stica clave de la guerra entre Rusia y Ucrania, y probablemente de otros grandes conflictos venideros, es que lo que antes eran armas y tecnolog�as de vanguardia se quedan obsoletas en cuesti�n de meses. "Si tienes un adversario con capacidad de adaptaci�n, lo que importa es la velocidad de iteraci�n y la tasa de aprendizaje, m�s que la tecnolog�a en s�", a�adi� Mosley.La revoluci�n de las comprasUn ejemplo de adaptabilidad es el nuevo sistema de adquisici�n de Ucrania para drones -que representan m�s del 90 % de las bajas enemigas-, sistemas de guerra electr�nica y algunas otras armas clave. Es radicalmente distinto de c�mo operan los ej�rcitos occidentales, con sus presupuestos de defensa centralizados.Bajo un sistema implantado el pasado mes de agosto, a las brigadas ucranianas se les asignan puntos electr�nicos (e-points) en funci�n de cu�ntos soldados y piezas de equipo rusos logren alcanzar con �xito, utilizando las grabaciones de v�deo de los drones como prueba de estos combates. Al convertir estos puntos electr�nicos en dinero a trav�s de Delta, la red de gesti�n del campo de batalla del pa�s, las brigadas pueden comprar r�pidamente nuevos sistemas directamente a los fabricantes a trav�s de un mercado en l�nea clasificado. A medida que se desarrollan relaciones directas, el arma se convierte, en cierto modo, en un servicio de suscripci�n en lugar de un objeto, actualiz�ndose y redise��ndose constantemente para adaptarse a las cambiantes condiciones del campo de batalla."Se ha producido una revoluci�n mental a nivel de adquisiciones, y a nivel de liderazgo pol�tico y militar", afirm� Iryna Terekh, directora ejecutiva y responsable tecnol�gica de Fire Point, una de las principales empresas de Defensa de nueva generaci�n de Ucrania que fabrica drones y misiles. "Hemos abandonado el modelo en el que los ingenieros reciben un pedido preciso para fabricar un determinado misil, carro de combate o dron, y hemos pasado a un modelo en el que los ingenieros est�n en la l�nea de frente, sentados, fumando y tomando caf� con las tropas para averiguar cu�l es el problema y c�mo resolverlo juntos".La guerra de drones tambi�n ha transformado conceptos b�sicos como la superioridad a�rea. EEUU podr�a tener el control total de los cielos iran�es con aviones ultramodernos como el F-35 y, sin embargo, no pudo proteger sus bases e instalaciones clave en el golfo P�rsico de los drones y misiles iran�es en marzo y abril. Incluso un pa�s sin una fuerza a�rea convencional puede lograr ahora una superioridad a�rea localizada gracias a los drones.En lugar de tratar a los drones como un arma m�s dentro de la estructura militar existente, Ucrania ha reconocido la guerra de drones como un dominio independiente. "El dominio es el tiempo. El objetivo es acortar la cadena de ataque (kill chain), eliminando los pasos humanos y manuales, lo que significa que en cada turno llegas a la decisi�n de atacar, y a la ejecuci�n del ataque, m�s r�pido que tu enemigo", explic� Oleg Rogynskyy, director ejecutivo de Uforce, un fabricante de drones navales y a�reos.El reto de la flexibilidadEl enfoque innovador y acelerado de Ucrania es, por supuesto, dif�cil de replicar para pa�ses que no est�n implicados de forma real en una guerra y que, por tanto, no consumen grandes cantidades de munici�n que deba ser reemplazada."Si en Europa decidimos empezar a fabricar millones de drones de corto alcance, del tipo de los que hacen en Ucrania, y en ocho meses todos quedan obsoletos, �qu� hacemos con ellos?", se preguntaba Mauro Gilli, profesor de estrategia y tecnolog�a militar en la Hertie School de Berl�n.En este entorno, la capacidad de cambiar r�pidamente al comp�s de la tecnolog�a se convierte en un componente crucial de la defensa."Ahora mismo no se puede imaginar la guerra sin drones, pero nunca se sabe qu� pasar� dentro de cinco a�os, d�nde estar� el campo de batalla y si los drones ser�n lo mejor que se pueda utilizar all�", se�al� la ministra de Defensa neerlandesa, Dilan Yeilg�z-Zegerius. "Por lo tanto, se necesita una industria, y tambi�n un ej�rcito y un gobierno, que sean flexibles; y, para ser sinceros, los gobiernos no se mueven r�pido".Para no quedarse atr�s, tanto los fabricantes de Defensa como los mandos militares tienen que replantearse c�mo operan, y qu� parte del equipamiento y la doctrina tradicionales encajan en la nueva forma de hacer la guerra. "Sigue siendo una evoluci�n, pero lo que importa es la velocidad de los ciclos de mejora y el ritmo de aprendizaje gracias al desarrollo tecnol�gico, que van tan r�pido que puede malinterpretarse como un enfoque revolucionario", apunt� el general Michael Claesson, jefe de la defensa de Suecia. "No hemos acabado con el legado del pasado, y ese legado tendr� que acompa�arnos, en parte, hacia el futuro".Qu� tipo de legado, por supuesto, es la gran pregunta. El problema para los mandos militares es que, al mismo tiempo que intentan adaptarse a la guerra del futuro, todav�a tienen que considerar las amenazas que existen hoy en d�a. Para las fuerzas armadas alemanas y de otros pa�ses europeos, se trata ante todo de la posibilidad de un conflicto con Rusia.La transformaci�n no puede significar poner en pausa la preparaci�n operativa, concluy� el general Breuer, y Alemania debe modernizar sus fuerzas armadas manteniendo al mismo tiempo las capacidades de respuesta inmediata (fight tonight) necesarias para defender Europa: "No podemos detener la disuasi�n y decirle al adversario que vuelva en 2039".Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del ingl�s por V. Hdez.