La esperada semifinal entre Argentina e Inglaterra volvió a instalar un debate que excede el resultado deportivo. Aunque desde la Selección Argentina el mensaje fue claro: "es solo un partido de fútbol", para gran parte de la sociedad el enfrentamiento inevitablemente remite a una historia atravesada por la guerra de Malvinas, la disputa de soberanía y décadas de tensión entre ambos países.
La licenciada en Relaciones Internacionales Agustina Bonatti analizó el trasfondo del encuentro y sostuvo que el contexto actual hace imposible separar completamente el fútbol de la política internacional. "Para los jugadores puede ser solo un partido, pero para los argentinos tiene un significado mucho más profundo", explicó a Punto a Punto Radio (90.7 FM).
Aunque el recuerdo más fuerte sigue siendo el histórico triunfo argentino en el Mundial de México 1986 con los goles de Diego Maradona, Bonatti recordó que el origen futbolístico del enfrentamiento se remonta veinte años antes.
En el Mundial de Inglaterra 1966, Antonio Ratín fue expulsado en un episodio que marcó para siempre la relación entre ambas selecciones. "La rivalidad se empezó a pensar en el partido de 1966. Ratín fue expulsado, se sentó sobre la alfombra real y luego pisó la bandera británica. Ahí ya hay una cuestión diplomática y protocolar muy fuerte", señaló.










