Un pequeño enclave fortificado ubicado en el sur de Uzbekistán está dando mucho que hablar entre los arqueólogos. Una nueva investigación geofísica realizada en la zona han permitido reinterpretar este yacimiento, que durante años había sido considerado un asentamiento rural, como un posible campamento militar helenístico.

El hallazgo cambia por completo la idea que se tenía del conocido como Iskandar Tepa, un sitio localizado en la provincia de Surkhan Darya, cerca del valle de Loylagan, y que fue descubierto en 2017. Las primeras excavaciones, realizadas en 2018, mostraron un lugar aparentemente sencillo, con algunas vasijas cerámicas enterradas.

Sin embargo, el último estudio realizado en el yacimiento ha revelado una organización mucho más definida. La investigación, publicada en la revista Science Direct, desveló que Iskandar Tepa pudo ser un asentamiento militar de ocupación breve o intermitente más que un poblado rural convencional.

Los descubrimientos

Para desarrollar la investigación, los expertos combinaron magnetometría, radar de penetración terrestre, imágenes satelitales y excavaciones arqueológicas. Con esto, los arqueólogos encontraron una zanja defensiva de aproximadamente 400 metros de longitud que abarcaba una superficie de alrededor de 1,2 hectáreas.