A mitad de charla, un hombre lo reconoce y se acerca para estrecharle la mano: “Ángel Cappa. Es usted uno de los mejores entrenadores que hemos tenido en el Real Madrid. Jugaban ustedes al fútbol muy bien”. En la retina de muchos aún permanece el buen juego que practicó el Real Madrid en la 94-95, con el tándem que formaron Ángel Cappa (Bahía Blanca, Argentina, 1946) y Jorge Valdano en el banquillo. También recuerdan muchos el extraordinario Huracán de Cappa que en 2009 fue subcampeón del Clausura. Pero este entrenador es mucho más que un entrenador. Con estudios en Filosofía y Psicopedagogía, Cappa es un habitual en radio y prensa escrita y es autor de libros como La intimidad del fútbol o También nos roban el fútbol, este último, escrito junto a su hija, María Cappa. El fútbol se le cuela en sus reflexiones sobre política y al revés. Por eso, en la era en la que Donald Trump se ha empeñado en meter las manos también en el deporte más popular, su mente clara sin ninguna servidumbre y su espíritu crítico se vuelven una luz en mitad de un mundial oscuro.

¿Qué piensa de lo que se está diciendo estos días sobre Argentina?

A partir de lo que hicieron Trump e Infantino, con el levantamiento de la sanción a un jugador, todo queda bajo sospecha. Adulteraron el Mundial. Si el presidente de un país y el de la FIFA se animan a desconocer las leyes, todo queda desvirtuado. Yo no sé bien qué pasó con Argentina, pero son jugadas que se prestan a interpretación, como todas. Nos quieren convencer de que el VAR es algo científico y que, por tanto, no hay interpretación. Sí que la hay.