NoticiaSe enfrentan en la semifinal, en el duelo de favoritos al título. Michel Olise y Dani Olmo. Foto: AFPPERIODISTA13.07.2026 18:50 Actualizado: 13.07.2026 18:50

Existen dos maneras de entender el fútbol de hoy: una es atacar despiadadamente, agredir como un huracán, por el centro y por los costados, con una velocidad endemoniada y tremendamente precisa, querer aplastar al rival sin piedad, sin darle respiro, pura zancada, potencia y gol. Eso es Francia. Y está la otra forma: hacer lo mismo, pero con pausa, acariciar la pelota, con estética, aplauso y gol. Eso es España. Esos dos universos chocan en la primera semifinal del Mundial (2 p. m. TV de DSports, Win, Caracol y RCN). No es la final, pero lo parece. Así que pasen, pónganse cómodos y disfruten...Quiso el destino de las canchas que estos dos gigantes europeos, probablemente los mejores del Mundial o al menos los más favoritos, se cruzaran en la semifinal. Lástima. Sabemos que uno de los dos irá por el título y el otro tendrá que ir por las maletas para regresar a casa antes de tiempo. Pero pensemos por un momento —al menos lo que dura este texto—, que está ya es la justa final. Que los dos mejores no iban por el mismo cuadro del torneo. Que los dos equipos más poderosos y temidos chocan hoy por el trofeo. Démonos esa licencia poética: ver a los dos mejores, a ese duelo de estilos, en la disputa por la corona. Olvidémonos por un instante que Argentina e Inglaterra siguen con vida y con asuntos pendientes, y muy delicados, por resolver. Ya llegará la hora de acordarnos de ellos.España vs. Bélgica. Foto:Getty Images via AFPLa final que no fuePor ahora, démonos ese gusto. Imaginemos a Lamine Yamal y a Kylian Mbappé despertando hoy como si los esperara la gloria, como si no hubiera mañana. Ansiosos pero motivados. Que lleguen a la cancha con esa consigna de dar el último esfuerzo, la última exhibición, conscientes de que todo el planeta los mirará y repartirá sus emociones: los que quieren ver a Francia arrasar una vez más en la cancha —no siempre es así, pero casi siempre— y los que quieren disfrutar del juego español que tritura con elegancia —tampoco es así siempre, pero casi siempre—. Y los que solo quieren ver un buen partido de fútbol, de esos inolvidables, entre dos habilidades tan distintas y tan letales.Selección de Francia Foto:EFEQuizá no es imaginación, quizá ellos realmente, los dos equipos, se mentalizaron en que este es el último partido, tal vez así lo ven sus entrenadores, para que no haya distracciones, para que nadie piense en los que juegan el miércoles. Solo franceses y españoles frente a frente. Lamine Yamal, uno de los llamados a brillar hoy, ya lanzó el primer ataque: “No hay miedo. Si alguien puede ir con seguridad frente a Francia, somos nosotros”, dijo, recordando que España derrotó a Francia en sus dos últimos enfrentamientos, las semifinales de la Eurocopa (2-1) y la Liga de las Naciones (5-4). Didier Deschamps, el estratega francés, respondió con su primer contraataque, para quitarse presión. “Nos han considerado favoritos antes del Mundial, pero la favorita es España”.España vs. Portugal Foto:EFESigamos con la idea, que esta ya es la final, no lo es, pero imaginemos hoy a esos dos equipos dar su máxima exhibición como si la copa estuviera esperando a un costado de la cancha para ser alzada por el campeón, que Francia piense que ya juega su tercera final consecutiva y que salga a la cancha con su armadura azul y su atronador paso de caballería para vengar lo que perdieron hace cuatro años contra Argentina, que salga con Olise, Dembelé, Doué (qué nómina de ensueño) y toda su corte, esa que solo ha permitido dos goles en todo el Mundial y lleva 16 a favor, el segundo equipo más anotador, detrás de Argentina (17), y con un Mbappé que lleva 8 y pelea botín de oro.Kylian Mbappé en el partido contra Paraguay. Foto:EFEY que los españoles salgan con su elegante traje rojo, el de actuales campeones de Europa, el que visten Rodri, Pedri, Lamine, Oyarzabal, Olmo y el milagroso Merino —que lleva dos goles decisivos al llegar desde el banco en los últimos minutos y es el as bajo la manga del DT De la Fuente—, para adueñarse de la pelota y hacer su magnífica ópera, con ese juego que gusta y entretiene, y con una defensa tan fuerte que el portero Unai Simón vino a perder su invicto apenas en cuartos de final y tras 650 minutos sin recibir gol. De la Fuente, quien ya admitió que esta es “la final adelantada”, le pone velitas a Yamal y aseguró que el mejor partido de su mejor hombre aún no se ha visto. ¿Será hoy, en la final que no es?Lamine Yamal Foto:Getty Images via AFPSon dos equipos tan distintos para los aficionados, pero también para los protagonistas. Ellos saben mejor que nadie la distancia futbolística que los separa, que si uno quiere arrasar desde el pitazo inicial, el otro prefiere esperar y tejer su victoria. De la Fuente acertó cuando señaló: “Somos dos selecciones totalmente antagónicas. Ellos se sienten muy cómodos en el contraataque, y nosotros tenemos que seguir proponiendo nuestro control”.Llegó el día, el partido más esperado del Mundial, el que trazaban los entusiastas desde el sorteo, el que se esperaban franceses y españoles. Que sea un partidazo como nos lo imaginamos y que solo al final, con ganadores y vencidos confirmados, recordemos que a los triunfadores aún les queda otro partido para ser campeones de verdad y que Inglaterra y Argentina siguen ahí y preparan su propia batalla...PABLO ROMERORedactor de DEPORTES@PabloRomeroETMás noticias de deportes Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.