Las vesículas extracelulares o TEVs actúan como mensajeros celulares y desempeñan un rol crucial en la progresión y comunicación de los tumores cancerígenos.El cáncer es una de las enfermedades más graves de nuestro tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud, solo en 2024 se detectaron más de 21 millones de nuevos afectados y cerca de 10 millones de personas fallecieron a causa de tumores. En la mayoría de los casos, el origen está en un grupo de células que comienza a multiplicarse sin control y puede invadir otros órganos.Las células malignas envían señales químicas para comunicarse o manipular su entorno y lo hacen a través de diminutas burbujas llamadas vesículas extracelulares. Estas estructuras —también conocidas como TEVs— transportan proteínas y fragmentos de material genético capaces de facilitar el avance del cáncer o, en algunas circunstancias, estimular una respuesta defensiva del sistema inmune.PUBLICIDADUn nuevo avance científico, realizado en modelos animales, logró reprogramar estas vesículas y transformarlas en herramientas para que el propio organismo pueda combatir el tumor. La investigación, desarrollada por un equipo en Corea del Sur, describe una estrategia que permite “apagar y encender” la producción de vesículas para que pasen de beneficiar al cáncer a estimular a las defensas, según se detalla en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy.Este método específico reduce el riesgo de toxicidad al activarse únicamente por biomarcadores tumorales e irradiación localizada, protegiendo células sanas y otros órganos