El FC Barcelona ha empezado ya a rodar su temporada 2026-27. Hansi Flick volvió esta mañana a la Ciutat Esportiva Joan Gamper para el primer día de pretemporada, pero lo hizo con un equipo reducido a la mínima expresión: de los veinticinco futbolistas de la primera plantilla, solo diez pasaron las pruebas médicas y físicas. Entre ellos, Ter Stegen y Bardghji, dos casos con letra pequeña. El portero alemán negocia una cesión al Ajax que sigue sin cerrarse por el reparto salarial. Bardghji, por su parte, aparece en las quinielas de salida ahora que han llegado dos extremos nuevos, Anthony Gordon y Karim Adeyemi, este último a falta de hacerse oficial, pero la decisión todavía no está tomada. Con él, Casadó y Héctor Fort son otras dos cuestiones a resolver este verano, al tiempo que se mantiene alguna duda sobre Araujo. El resto de la plantilla, los dieciséis que siguen o han disputado el Mundial, Pedri, Gavi, Lamine Yamal, Ferran Torres, Jules Koundé, Dani Olmo, Joan García, Pau Cubarsí entre ellos, se incorporarán en las próximas semanas. El primer amistoso, contra el CE Europa, será el 24 de julio en la propia ciudad deportiva; el segundo, ya en Inglaterra, frente al Birmingham City el 31 de julio.En el cuerpo técnico también hay novedad: Yann-Benjamin Kugel se incorpora como nuevo preparador físico del staff de Flick. El alemán llega tras pasar por el Werder Bremen, el Colonia, el PSV Eindhoven y el Benfica, y ya coincidió con el técnico durante su etapa al frente de la selección alemana.El único fichaje cerrado del todo es Anthony Gordon: llegó a finales de mayo desde el Newcastle por 70 millones fijos más 10 en variables y firmó hasta 2031. Karim Adeyemi, en cambio, sigue sin ser oficial. El acuerdo entre el Barcelona y el Borussia Dortmund está encarrilado y solo restan los trámites habituales, reconocimiento médico y firma, para que el alemán se convierta en el segundo refuerzo del verano.Ansu Fati, que ya es jugador oficial del Mónaco desde el pasado 30 de junio, es otro caso cerrado: el club del Principado activó la opción de compra de 11 millones, el Barça se reservó un porcentaje de una futura venta y el propio delantero aceptó rebajarse el sueldo para desatascar la operación.Además de los movimientos de primer nivel, Deco sigue trabajando la cantera del futuro. Uno de los nombres que maneja es el de Jesse Bisiwu, extremo belga de 18 años del Club Brujas. Es el mismo perfil de apuesta que hizo el club con Bardghji hace un año: no llegaría para el once de esta temporada, sino como una inversión de futuro que cabalgaría entre el Barça Atlètic y el primer equipo, a la espera de aprovechar cualquier hueco que le abra Flick.El asunto que de verdad condiciona el resto del verano sigue siendo Julián Alvarez. Laporta llegó ayer a Dallas para ver la semifinal entre España y Francia y aprovechó para hablar claro: “No vamos a estar bailando la música de nadie. Aquí el ritmo lo marcamos nosotros. Hemos hecho una oferta, pero no es una oferta sine die”. El presidente reconoció además que hubo una confusión en la cifra trasladada al Atlético, ya aclarada con Miguel Ángel Gil Marín, y recordó que el interés por el argentino viene de antes de su fichaje por el City, cuando el club no podía hacer frente a la operación. Además el Atlético también rechazó una oferta del Real Madrid, respondiéndole con un “nos hacen reír” que da una idea de lo blindada que está la operación por ahora. En paralelo, Ferran Torres ultima su salida al PSG de Luis Enrique, que ya lo entrenó en la selección y siempre lo ha querido en París. El Barça llegó a plantearse usarlo como moneda de cambio para abaratar a Julián Alvarez, una idea que nunca convenció al valenciano. Su marcha, además, le ahorraría al club los 8 millones que debería pagar al City si le renovara el contrato, en vigor hasta 2027.Todo, en cualquier caso, sigue supeditado al calendario mundialista. Hasta que no acabe el torneo el domingo, ni el Barça sabrá con qué delantera empieza la temporada ni el Atlético estará dispuesto a negociar en serio.