(Difusión)El reciente lanzamiento mundial de Assassin’s Creed: Black Flag Resynced ha representado un éxito contundente para Ubisoft, con más de dos millones de copias vendidas durante su primer día y un récord cercano a los cien mil jugadores simultáneos en Steam. Sin embargo, este logro contrasta de forma marcada con la situación de los desarrolladores en Ubisoft Barcelona, quienes recibieron la notificación de despido apenas dos semanas antes del lanzamiento, lo que revela una seria contradicción entre el reconocimiento comercial obtenido y el trato hacia el equipo responsable del proyecto.El ambiente en Ubisoft Barcelona cambió de manera radical en las semanas previas al lanzamiento de Black Flag Resynced. Isabel Codina García, responsable de control de calidad en el estudio de Barcelona, hizo público en redes sociales que todo el equipo fue informado del inicio de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), un procedimiento legal que permite el despido colectivo por motivos económicos, técnicos u organizativos. “Hoy se lanza Assassin’s Creed Black Flag Resynced, el proyecto en el que he estado trabajando durante los últimos dos años y medio. Sin embargo, dos semanas antes del lanzamiento, todo el equipo de Assassin’s Creed en Ubisoft Barcelona fue informado de un ERE”, relató Codina García en LinkedIn, dejando en claro la forma abrupta en que concluyó su etapa en la empresa tras siete años de trabajo.PUBLICIDADLas explicaciones ofrecidas por la compañía no han calmado la indignación. Según mensajes internos difundidos por empleados y recogidos de manera anónima, la decisión de cierre se comunicó de forma distante incluso después de que el personal afectado presentara propuestas para nuevos proyectos. Los trabajadores españoles han expresado su desconcierto por la falta de diálogo y por una cultura empresarial que, según diversos testimonios, antepone consideraciones financieras inmediatas sobre la preservación del talento y la experiencia local en el desarrollo de videojuegos de alto nivel.Para quienes integraban Ubisoft Barcelona, la noticia tuvo repercusiones personales significativas. Uno de los empleados despedidos, que prefirió no revelar su identidad, afirmó que “los despidos no son un hecho aislado sino parte de un patrón constante de maltrato, pérdida de talento y salidas forzadas en la empresa”. Denunció un deterioro progresivo de los derechos laborales y una gestión que “no escucha ni involucra al equipo en las decisiones que les afectan”. Este clima ha generado incertidumbre y desmotivación entre quienes aún permanecen en otras sedes de Ubisoft.PUBLICIDADEl comité de empresa de Ubisoft Barcelona reaccionó rápidamente organizando paros parciales. El 25 de junio, los trabajadores comenzaron tres semanas de huelgas con el objetivo de presionar a la empresa para que abra una negociación real que permita reducir el impacto del ERE. Para la comunidad de desarrollo de videojuegos local, este caso pone de manifiesto la inestabilidad laboral que puede afectar incluso a sectores con alto valor tecnológico, y resulta especialmente significativo debido al éxito global del título creado por talento de Barcelona. Tanto jugadores como profesionales del sector en España han mostrado su sorpresa ante la paradoja de celebrar la calidad y el desempeño comercial de Black Flag Resynced, mientras sus principales responsables quedan desempleados.Logotipo de Ubisoft.
Ubisoft celebra el éxito de Black Flag Resynced tras despedir a todo el equipo en Barcelona
Mientras los aficionados celebran el regreso de Edward Kenway, el futuro laboral de Ubisoft Barcelona queda en suspenso






