El ordenador 'tolerante a fallos', cuyo nivel de errores sea lo suficientemente bajo como para ser tolerable, a�n tardar� alg�n tiempo en ser una realidad.La computaci�n cu�ntica es extra�a. Explota la desconcertante f�sica de las part�culas subat�micas, que ocupan m�ltiples posiciones simult�neamente y determinan el comportamiento de las dem�s a grandes distancias. Exige que los inversores se familiaricen con t�rminos como la superposici�n, el entrelazamiento y la coherencia. Tambi�n implica asumir riesgos muy peculiares, pero muy grandes.Uno de ellos es la amenaza para la criptograf�a tradicional. El cifrado moderno se basa en complejas f�rmulas matem�ticas que involucran grandes n�meros primos o curvas el�pticas. Produce sistemas de cifrado que son f�ciles de crear, pero terriblemente dif�ciles de descifrar. En teor�a, los ordenadores cu�nticos pueden descifrar estos c�digos con facilidad.Esto pone en riesgo un mundo de datos: no s�lo cuentas bancarias, historiales m�dicos y secretos de Estado, sino tambi�n capas y capas de sistemas operativos y procesos automatizados en las estructuras m�s internas de las empresas. Algunos de ellos, por ejemplo, en rob�tica, son sistemas heredados que no se pueden actualizar y son dif�ciles de reemplazar. El efecto 2000, en comparaci�n, fue un juego de ni�os.Los l�deres empresariales, sin duda, se estar�n preparando para ello, �verdad?. Al parecer, no. Consultores de Bain afirman que s�lo una de cada diez empresas encuestadas en Norteam�rica y Europa el a�o pasado cuenta con un plan financiado para afrontar las amenazas cu�nticas.Esto podr�a deberse a que, durante d�cadas, la computaci�n cu�ntica ha permanecido en el "caj�n de los asuntos para m�s adelante". Sin embargo, la computaci�n cu�ntica en sus primeras etapas ya se utiliza, y algunas empresas la est�n aprovechando al m�ximo. Procter & Gamble y la compa��a de software SAS combinaron computadoras cu�nticas y cl�sicas para resolver un problema de almacenamiento de ingredientes con m�s soluciones posibles que �tomos hay en el universo. El proceso dur� 12 minutos; con ordenadores cl�sicos, el proceso habr�a tardado seis horas.Es cierto que el ordenador "tolerante a fallos" —que presente niveles de error lo suficientemente aceptables como para resultar fiable— a�n tardar� alg�n tiempo en ser una realidad. En el caso de P&G, un experimento exclusivamente cu�ntico resolvi� el problema en dos minutos, aunque con resultados poco fiables. Pero llegar a ese punto podr�a ocurrir antes de lo que se pensaba. IBM estima que las primeras m�quinas tolerantes a fallos estar�n disponibles para 2030. Google cree que podr�an estarlo para 2029.Algunos gobiernos y organizaciones se preparan para lo que se empieza a conocer como el "D�a Q". En Estados Unidos, el Instituto Nacional de Est�ndares y Tecnolog�a est� desarrollando algoritmos seguros frente a la computaci�n cu�ntica. Apple afirma contar con criptograf�a cu�ntica segura en varios de sus sistemas, aunque s�lo funcionan cuando se conectan a servidores de soporte. Google est� implementando "criptograf�a postcu�ntica" para sus operaciones y productos internos.Pero as� como la computaci�n cu�ntica est� plagada de principios extra�os, tambi�n lo est� el mundo de las finanzas corporativas. Los inversores y ejecutivos son expertos en atribuir valor a oportunidades de ganancias futuras y distantes, como establecer colonias en Marte o inventar una IA omnisciente. Sin embargo, a menudo no logran valorar adecuadamente el riesgo de percances inciertos y sin precedentes. El entusiasmo por lo que la computaci�n cu�ntica puede lograr deber�a ir acompa�ado de un sano temor por lo que podr�a destruir.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
La computaci�n cu�ntica entusiasma, pero cuidado con el gato de Schr�dinger
La computaci�n cu�ntica es extra�a. Explota la desconcertante f�sica de las part�culas subat�micas, que ocupan m�ltiples posiciones simult�neamente y determinan el...







