La NASA informó oficialmente a través de sus redes sociales que se encuentra evaluando de manera urgente el destino final del telescopio espacial Hubble, un ícono de la exploración cósmica. Expandida por una intensa actividad solar reciente, la atmósfera terrestre, está ejerciendo una fuerte resistencia sobre el mencionado observatorio espacial, provocando que pierda altitud de forma acelerada y peligrosa hacia nuestro planeta. Ante este escenario, los ingenieros debaten si planificar una compleja maniobra de salvación o preparar su destrucción controlada.
La opción más drástica considerada por las autoridades espaciales implica guiar de forma segura sus restos hacia el océano. Al carecer de propulsores propios para corregir su rumbo, el Hubble requiere de una intervención externa obligatoria. Si no se actúa, el aparato reingresará sin control a la atmósfera, convirtiéndose en peligroso desecho sobre zonas habitadas. Por ello, según explicaron desde la NASA, calcular un impacto dirigido hacia las profundidades marinas representa la alternativa tradicional para evitar una gran tragedia.
Hubble: futuro incierto
Sin embargo, una luz de esperanza se ha encendido gracias a una reciente misión de prueba tecnológica. La agencia lanzó con éxito un vehículo robótico de la empresa Katalyst Space Technologies para salvar otro satélite científico. El dispositivo experimental, denominado Link, tiene la tarea de acoplarse y elevar la órbita de esa otra sonda dañada. Si este procedimiento inédito funciona, la NASA obtendrá el modelo técnico necesario para intentar replicar el rescate con el Hubble.







