Guillermina Valdés y Sebastián Ortega formaron una de las parejas que aún siguen manteniéndose vinculadas, a pesar de su separación, por la familia que crearon junto a sus tres hijos. Los ahora jóvenes marcan sus caminos, siendo herederos directos de dos de los personajes de televisión más importantes de los últimos años. Sin embargo, la segunda hija de la pareja, Paloma Ortega, sorprendió a todos con sus bruscos cambios de looks, su búsqueda por la libertad artística y su personalidad extrovertida que puede verse a pesar de su bajo perfil. A sus 24 años, hizo un viaje de estudios por el viejo continente, tuvo una etapa de modelo y ahora se resguarda en su intimidad.

Paloma Ortega, Guillermina Valdés

El nacimiento de Paloma Ortega, la segunda hija de Guillermina Valdés y Sebastián Ortega

La historia de amor entre Guillermina Valdés y Sebastián Ortega comenzó a escribirse en el año 1998, y formó una familia de cinco que se mantiene en contacto en la actualidad, a pesar de la separación. Durante los catorce años de relación, construyeron un proyecto de vida basado en la complicidad y una profunda sensibilidad compartida, y el fruto más importante de este vínculo fue la conformación de su familia con el nacimiento de sus tres hijos, quienes crecieron en un entorno signado por la protección y el resguardo de la intimidad frente a la exposición mediática, marcando cada uno un camino heredado del amor por el arte que tienen sus padres.