Actualizado S�bado,

julio

00:17Leandro Andr�s Bertazzo, instructor de vuelo, iba impecablemente afeitado y vestido, como siempre. Junto a �l estaba sentada su alumna, que ya ten�a la licencia de piloto privado de avi�n, pero necesitaba sumar horas. Por eso, con el sol cayendo en el final de la tarde de invierno, volaban sobre los cielos de C�rdoba, en el centro de Argentina. �Vos ya sab�s qu� hacer, segu� para adelante�, dijo Bertazzo, de 42 a�os, a la alumna de 22, tras desabrocharse el cintur�n e instantes antes de abrir la puerta para arrojarse al vac�o desde el aire.Solo se sabe que la alumna, coprotagonista de un hecho conmocionante que tiene asombrados a los argentinos, se llama Rosario, pero s� se le adivina el temple: tras ver c�mo su instructor se arrojaba a la muerte, aunque entonces no entendiera en toda su dimensi�n lo que acababa de suceder, mantuvo el control del avi�n, llam� a la escuela de aviaci�n para informar de lo sucedido y aterriz� el Cessna C-150.�En un momento �l le dice que mantenga el vuelo. Se saca sus auriculares, acomoda sus elementos, su celular [m�vil], se saca el cinto [cintur�n] y abre la puerta y se tira. Ella mand� un mensaje informando de la situaci�n y procedi� a ir a la pista a aterrizar�, explic� Eduardo �lvarez, director de la escuela de aviaci�n Flying Parrot, que en espa�ol significa �loro volador�. Pura l�gica en C�rdoba, una de las provincias m�s importantes de Argentina, y en la que abundan los loros. Lo que no tiene l�gica es lo de Leandro Bertazzo. La investigaci�n sigue su curso. El cuerpo del instructor fue hallado en una zona rural cerca de la localidad de Toledo esa misma tarde.FRIALDAD A 300 KIL�METROS POR HORALa �frialdad�, a decir de �lvarez, con que aterriz� el avi�n la alumna se entiende mejor al escuchar lo que sucedi� tras ese aterrizaje. �Cuando baj�, ella estaba totalmente en shock. "Se tir� del avi�n Leandro, para m� que me hizo una broma. No entiendo por qu� hizo eso", dec�a. Ella crey� que se hab�a tirado con un paraca�das, pero despu�s se dio cuenta de que no�.�lvarez intent� graficar lo que sucedi� en esa cabina de avi�n: �Es como abrir la puerta de un auto a 300 kil�metros por hora. Ella crey� que era una broma, que �l ten�a puesto un chaleco salvavidas con paraca�das�.Pero no, Bertazzo no ten�a ning�n elemento de salvataje, salt� hacia la muerte. Con el correr de los d�as y la reconstrucci�n de las �ltimas horas de su vida, algunas ideas comienzan a abrirse paso. Todo, en un contexto en el que los casos de suicidio est�n creciendo en Argentina: cada dos horas, dos personas se suicidan y dos lo intentan, seg�n datos del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS).En 2025, las muertes por suicidio crecieron significativamente en el pa�s. Tanto, que hoy ya superan la suma de los homicidios y las muertes por accidentes de tr�fico: son 5.200 suicidios contra 3.500 muertes por accidente de tr�fico y 1.600 homicidios dolosos. Cifras que no han parado de crecer en la �ltima d�cada, aceleradas tras la pandemia, hasta pasar de 7,8 a 11,8 casos por cada 100.000 habitantes en el pa�s.�Mientras la poblaci�n se obsesiona con los casos de inseguridad y los choques, que siguen copando las pantallas de los canales de noticias a todas horas, el malestar ps�quico que termina en una muerte autoinfligida permanece en las sombras�, destac� el semanario Perfil sobre este problema.La investigaci�n y la justicia deben terminar de confirmarlo, pero todo indica que el caso de Bertazzo se sumar� a la estad�stica de suicidios en Argentina.�Es un episodio muy triste. Era un ser humano espectacular, lamentablemente tenemos que decir que �l no est� m�s, su psiquis le gan� en la situaci�n que estaba atravesando. Era un amigo. No hay forma de entender lo que pas�, se lament�. �Era una bella persona, con una gran sonrisa, conceptos claros de vida. Que haya pasado esto nos tiene sorprendidos�, reconoci� �lvarez a la cadena de noticias TN.El �ltimo d�a de Bertazzo en la escuela de aviaci�n comenz� con un abrazo y un beso. �Lleg�, nos dimos un beso y un abrazo como siempre. Yo estaba acomodando un matafuego y me pregunt� si me ayudaba. Despu�s se fue con sus alumnos, con su alegr�a de siempre. Bien vestido, afeitado, impecable�.�Cerca de las 13 vol� con otro chico y lo hizo sin ninguna novedad. Despu�s fue el turno de Rosario, que ten�a que sortear una serie de maniobras y pr�cticas a�reas para terminar su vuelo�. �lvarez no entender� nunca del todo lo que sucedi�, aunque la familia de Bertazzo revel� que el instructor hab�a acudido a una consulta psiqui�trica la semana previa a su muerte: �Tom� esta decisi�n tr�gica a bordo de una aeronave con una persona a su lado. No hay forma de pensarlo o de entenderlo, pero la mente humana es tan compleja...�.